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COVID-19: GDPR Violado

2020.05.01 10:57 kong-dao COVID-19: GDPR Violado

La pandemia abrazó al mundo en un aspecto sanitario y tecnológico, las distopias de Aldous Huxley o George Orwell (entre otros) aparecieron para quedarse, la realidad siempre supera la ficción, oculta desde la sombra miraba todo, lista para arrimarse cuando quisiera.
Con la idea de mezclar ambas partes, ciencia y tecnología, las empresas no tardaron en hacer una sinfonía orquestada que aturde a usuarios con el bombarde de información por medio de la televisión, radio, prensa o internet, que además utiliza como herramientas de control sin su conscentimiento, la excusa: COVID-19. No ahondaré en países donde la vigilancia rompe con todas las "libertades civiles" como China, Rusia, Corea del Norte, Corea del Sur, Estados Unidos, Australia, Canada, Nueva Zelanda, Japón, Israel, Iran y más, pero sí donde los políticos se regocijan y vanaglorian de las leyes aprobadas: Europa.
La "fiebre tecnológica" saltó al mundo cuando la OMS declaró la pandemia, miles de empresas de hardware y software especializadas en mediciones térmicas empezaron a frotarse las manos para "predecir" los síntimas del virus: fiebre, fatiga, pérdida del apetito y el olfato, tos, dolor muscular (efecto secundario de la fiebre), son los más "comunes" Resulta dificil atribuir a un virus síntomas tan generales, pero no tanto gracias a la tecnología que se instalará en aeropuertos, aviones, edificios públicos y privados (compañías) y no es casualidad que el "mercado térmico" haya saltado como nunca antes con un valor estimado de €65 Billones según Telegraph
Recientemente Google y Apple se asociaron para "ayudar" con su aporte tecnológico, crearon una API (Programa de Aplicación con Interfaz - Application Programming Interface) hoy conocida como "app", que estará en los sistemas operativos Android e iOS a partir de las proximas actualizaciones de software. La aplicación utilizará el sistema de Bluethooth para identificar, gracias al GPS, cerca de quien estuvo, cuándo y dónde, hará "tests" de COVID-19 que si da positivo se enviará a las autoridades y luego se enviarán una alerta de forma anónima a la persona que estuvo en contacto con el "infectado". Ante esta iniciativa del sector privado, los gobiernos de Francia y Alemania levantaron la mano para pedir acceso a los códigos, mientras ellos desarrollan sus propias APIs con la ayuda de los institutos Inria (Francia) y Fraunhofer (Alemania) ambos miembros del proyecto PEPP-PT (Pan-European Privacy-Preserving Proximity Tracing) los que según la documentación oficial subida a Github (compañía adquirida en 2018 por Microsoft en U$7.5 Billones) no muestra el código fuente, solamente se ven unos cuantos pdf además de las 43 incidencias entre las que se relacionan los problemas de privacidad y seguridad que ofrece la "app", cuyo último documento fue subido por el primer instituto fechada el 30 de Abril de 2020 diciendo respetar las normas mínimas del GDPR (¿Qué dice el GDPR? Lo aclaro debajo) La pregunta sería ¿cómo la API puede descartar los falsos-positivos? Aún no está claro. Lo que si está claro es que el mismo documento oficial aclara que el impacto será la Vigilancia Masiva, los informes son precarios con respecto a la información técnica sobre la tegnología que utilizarán y si la app será centralizada o descentralizada, es decir de código abierto (open-source) o código cerrado (al que acceden solamente los "dueños") que de momento sería el último caso. Este plan o proyecto "pan-europeo",comenta Thomson Reuters, fue apoyado por las más grandes empresas de telecomunicaciones de Europa entre las que se encuentran: Vodafone, Deutsche Telekom, Orange, Telefonica, Telecom Italia , Telenor, Telia y Telekom donde la primer ministra alemana Angela Merkel apoyó de forma rotunda tras bloquear las acciones de Trump para comprar vacunas a CureVac (farmaceutica alemana subvencionada por la Fundación Bill & Melinda Gates) Desde el mes de Abril los países que comenzar con el plan fueron: España, Italia, Noruega, Belgica, Inglaterra, Portugal y Grecia.
La página oficial de la empresa española Telefónica muestra de forma orgullosa su historia colaborativa con Facebook, además de asociarse con Google y el gobierno español para desarrollar una "app" local y combatir el COVID, empresas que la Comunidad Europea estaba bloqueando por considerarlas "comeptencia".
Vodafone tiene actualmente trabajando a investigadores pagados por la Fundación Bill & Melinda Gates para luchar contra la pandemia, una con la que tienen relación hace más de 10 años según la web oficial de la institución. (Esta fundación ya fue expuesta en otro articulo sobre su intención de reducir la población mundial y cómo se relaciona con la infame OMS)
GDPR
En 2016 la Comunidad Europea aprobó la Regulación de Protección General de Datos (siglas en inglés: GDPR) aplicada (tardíamente) en 2018 para trabaja a la par es el Comité Europeo de Protección de Datos (EDPB por sus siglas en inglés) Esta última, dirigada por la abogada Andrea Jelinek, hizo publico un breve comunicado de 3 páginas en la web oficial el día 19 de Marzo de 2020, en la 1er pág. cita:
Emergency is a legal condition which may legitimise restrictions of freedoms provided these restrictions are proportionate and limited to the emergency period. (La emergencia es una condición legal que puede legitimar las restricciones de las libertades\, siempre que estas restricciones sean proporcionadas y limitadas al período de emergencia)*
*[La palabra legitimar deriva de legítimo, es decir, legal, lícito o permitido, lease "es permitido restringir las libertades"] Condición anti-ćonstitucional de los "derechos humanos" que rechaza de pleno el Articuloº13 sobre la libre circulación.
El 20 de Abril, una publicación de Bloomberg declara:
We know that cellphone contact tracing is effective, though, in part through documents made public by the former U.S. intelligence contractor Edward Snowden describing how the National Security Agency gained access to global location data by tapping into mobile network cables. Intelligence agencies used this data to uncover hidden associations of known targets based on intersecting movements. (Sin embargo, sabemos que el rastreo de contactos de teléfonos celulares es efectivo, en parte a través de documentos hechos públicos por el ex contratista de inteligencia de los Estados Unidos, Edward Snowden, que describen cómo la Agencia de Seguridad Nacional obtuvo acceso a datos de ubicación global al conectarse a cables de redes móviles. Las agencias de inteligencia utilizaron estos datos para descubrir asociaciones ocultas de objetivos conocidos basados en movimientos de intersección.)
Recientemente el navegador Brave que apunta a la privacidad de los usuarios (pero no más que el open-source Firefox) denunció a la comunidad Europea por violar las políticas de GDPR con respecto a los usuarios, alegando que los gobiernos están fallando en respetar las políticas que ellos mismos crearon para proteger a los usuarios.
El periódico inglés Daily Mailpublicó un articulo titulado: "Cuando las pandemias golpean, el libro de reglas sale volando por la ventana": Expertos advierten que el rastreo de smartphones para encontra el coronavirus puede pavimentar un gran camino a la vigilancia masiva
Otro medio que levantó la alarma fue Politico con el titular: La privacidad amenazada en Occidente por combatir el virus
Está claro que gracias a la tecnología GPS se puede hacer un seguimiento bastante preciso, se puede saber dónde vive, dónde trabaja, con quien se junta (por proximidad entre los móviles que transmiten beams o beacons) y dónde, con qué frecuencia visita x lugares, los sitios turisticos o de consumo que frecuenta, información obviamente detallada por una cronología que indica en qué hora, min y seg, si se estuvo moviendo o estuvo quieto. Un instrumento más del hoy llamado Big Data
Las más grandes tecnologías, medios de comunicación, y gobiernos están haciendo de "reguladores de información" contra las "fake news", unas falsas noticias que ellos mismos crean para generar confusión y desinformación en la sociedad actual, así es más fácil de dirigir a las masas hacia un futuro sin libertad de expresión, sin libre-pensamiento, sin democracia, es decir, sin libertad(es) y que además viola los derechos humanos, y las leyes que los mismos gobiernos crearon.
La tecnología es una poderosísima herramienta, saber usarla está en sus manos, ignorarla es dejar que otros la usen en su nombre para hacer bien o para hacer mal, algo que usted nunca sabrá.
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Anexos:
Población de Europa (2020) - Fuentes:
World Population ReviewPopulation PiramidWorld Meters
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2016.06.07 03:37 ShaunaDorothy Notas críticas sobre la “muerte del comunismo” y las condiciones ideológicas del mundo postsoviético (Noviembre de 2015)

https://archive.is/QazK6
Espartaco No. 44 Noviembre de 2015
Notas críticas sobre la “muerte del comunismo” y las condiciones ideológicas del mundo postsoviético
Por Joseph Seymour
A continuación publicamos, ligeramente editado, un documento de Joseph Seymour, miembro del Comité Central de la Spartacist League. El documento, fechado el 14 de marzo de 2009, fue una contribución a las discusiones y debates que precedieron a la XIII Conferencia Nacional de la Spartacist League/U.S., sección de la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista), ese mismo año y se publicó originalmente en Workers Vanguard No. 949 (1° de enero de 2010).
En el pleno de nuestro Comité Ejecutivo Internacional, celebrado a principios de 2008, hubo una discusión y, creo, diferencias incipientes en torno al contenido del término “muerte del comunismo”, lo cual es clave para entender las condiciones político-ideológicas del mundo postsoviético. En ese entonces, yo argumenté:
“Una cuestión importante al discutir el trabajo en Sudáfrica y México...es si estos países —se ha mencionado a China y Grecia— son una excepción a lo que hemos llamado el ‘retroceso en la conciencia’ y la ideología de la ‘muerte del comunismo’, y en qué sentido lo son. Pero el concepto de excepción implica una norma. Así que, ¿cuál es esa norma? La abrumadora mayoría de nuestra tendencia se ubica en los países capitalistas-imperialistas avanzados de Europa Occidental y Norteamérica... Es aquí donde todos los días, de manera generalizada, encontramos la ideología de la ‘muerte del comunismo’. Y creo que esto ha determinado un cierto entendimiento parcial y deformado de las delineaciones y divisiones políticas radicalmente modificadas en todo el mundo.
“Casi cada vez que usamos el término ‘muerte del comunismo’ lo vinculamos al triunfalismo burgués. No nos referimos al triunfalismo de la burguesía de la India, Egipto o Brasil. Nos referimos al triunfalismo de la burguesía imperialista occidental, principalmente la estadounidense. Pero el escepticismo respecto a la posibilidad de una sociedad comunista internacional futura —y esto es el núcleo de la ‘muerte del comunismo’— en los países del Tercer Mundo no puede identificarse con el triunfalismo y la dominación del imperialismo estadounidense. Más bien, nos encontramos con un ascenso, bastante significativo y con amplias bases de apoyo, de movimientos político-ideológicos que se presentan como oponentes del triunfalismo imperialista estadounidense. El ejemplo más obvio es, claro, el populismo nacionalista latinoamericano ejemplificado por Hugo Chávez. Pero también encontramos el mismo fenómeno en un sentido muy derechista, que es el ascenso del fundamentalismo islámico antioccidental en los países del Medio Oriente. Osama bin Laden, Hugo Chávez, Tony Blair, Bill Clinton: todos ellos representan la ‘muerte del comunismo’ de diversos modos y en diversos contextos nacionales”.
El núcleo de la “muerte del comunismo” es precisamente ése: un escepticismo respecto a la posibilidad de una civilización comunista global en el sentido marxista. Eso es un terreno común básico que comparten diversas tendencias políticas que a veces tienen actitudes fuertemente hostiles al imperialismo occidental, la democracia parlamentaria, la economía capitalista de mercado y otras cuestiones controvertidas (como la degradación ambiental), que separan a la izquierda de la derecha en el sentido convencional de estos términos.
Para asegurarme de que todos tenemos un entendimiento común de los términos, voy a reafirmar brevemente las principales características que tendría una sociedad plenamente comunista a escala global. La escasez económica ha sido superada, por lo que ha podido eliminarse el trabajo asalariado (“de cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades”). El trabajo enajenado ha sido remplazado por trabajo creativo, científico y cultural (Marx alguna vez usó la composición musical como ejemplo de esto). El estado se ha extinguido de manera que, en palabras de Engels, el gobierno sobre los hombres ha dado paso a la administración de las cosas. Las afiliaciones racial, nacional y étnica han desaparecido mediante una extensa procreación interétnica y la movilidad global (“el género humano es la Internacional”). La familia ha sido remplazada por instituciones colectivas para el trabajo doméstico, la crianza y la socialización de los niños.
La abrumadora mayoría de quienes se consideran izquierdistas y pasan de los 40 o 50 años, consideran que una sociedad futura como la que describí es utópica. La abrumadora mayoría de los izquierdistas más jóvenes, representados, por ejemplo, por el medio de los “foros sociales”, para todo propósito práctico desconocen el concepto marxista de la civilización comunista global y son indiferentes a él. Sus preocupaciones son defensivas y minimalistas: apoyar los derechos democráticos de los pueblos oprimidos (por ejemplo, los palestinos), detener el desmantelamiento del “estado del bienestar” en Europa Occidental o impedir que el medio ambiente se siga degradando (calentamiento global).
Voy a replantear mi argumento haciendo referencia a El estado y la revolución de Lenin. Cuando esta obra se publicó en 1918 y en las décadas subsecuentes, la principal diferencia entre los marxistas revolucionarios y las demás tendencias de izquierda tenía que ver con el tema que se discute en el capítulo I (“La sociedad de clases y el estado”). Ahí, Lenin afirma concisamente:
“La doctrina de Marx y Engels sobre la ineluctabilidad de la revolución violenta se refiere al estado burgués. Éste no puede ser sustituido por el estado proletario (por la dictadura del proletariado) mediante la ‘extinción’, sino sólo, como regla general, mediante la revolución violenta” [énfasis en el original].
En el periodo postsoviético, la diferencia más fundamental entre nosotros y las demás tendencias de la izquierda tiene que ver con el tema que se discute en el capítulo V (“Las bases económicas de la extinción del estado”) y que se explica concisamente en el siguiente pasaje:
“La base económica de la extinción completa del estado significa un desarrollo tan elevado del comunismo que en él desaparece la oposición entre el trabajo intelectual y el manual. En consecuencia, deja de existir una de las fuentes más importantes de la desigualdad social contemporánea, una fuente que en modo alguno puede ser suprimida de golpe por el solo hecho de que los medios de producción pasen a ser propiedad social, por la sola expropiación de los capitalistas.
“Esta expropiación dará la posibilidad de desarrollar las fuerzas productivas en proporciones gigantescas. Y al ver cómo retrasa el capitalismo ya hoy, de modo increíble, este desarrollo y cuánto podríamos avanzar sobre la base de la técnica moderna ya lograda, tenemos derecho a decir con la mayor certidumbre que la expropiación de los capitalistas originará inevitablemente un desarrollo gigantesco de las fuerzas productivas de la sociedad humana” [énfasis en el original].
La generación postsoviética de activistas de izquierda no puede entender fácilmente las ideas expuestas arriba porque no ha pensado en ellas.
El triunfalismo del imperialismo estadounidense no es el problema
Si bien la claridad sobre la cuestión de la “muerte del comunismo” no bastará para resolver nuestros problemas, la continua confusión a este respecto sí contribuirá a agravarlos. El no reconocer la diferencia más fundamental que nos separa del resto de la izquierda —el hecho de que no compartimos un mismo fin último— ha sido un importante factor subyacente en los recurrentes problemas políticos del partido.
Cuando aún era editor de Workers Vanguard, Jan Norden [actualmente del centrista Grupo Internacionalista] consideraba, de manera consciente y sistemática, que la “muerte del comunismo” era principalmente una expresión del triunfalismo del imperialismo estadounidense. De ahí que creyera que el levantamiento zapatista de los empobrecidos campesinos indígenas del sur de México en 1994 sería un poderoso contragolpe que debilitaría, al menos en América Latina, el efecto ideológico de la caída de la Unión Soviética. Desde que Norden desertó de nuestra organización en 1996, ha habido una tendencia en nuestro partido a amalgamar bajo el rubro de “retroceso en la conciencia” (un término que acuñé yo en la lucha contra Norden) el escepticismo respecto a la sociedad comunista futura, el triunfalismo imperialista occidental y el reformismo socialdemócrata tradicional. Algunos camaradas han argumentado que la principal diferencia que nos separa del resto de la izquierda versa sobre si el estado capitalista puede o no reformarse, como si estuviéramos en los tiempos de Lenin contra Kautsky en la secuela inmediata de la Revolución de Octubre.
Una formulación estándar tanto en nuestra literatura pública como en nuestro discurso interno es que el efecto de la “muerte del comunismo” ha sido internacionalmente “desigual”. El término “desigual” implica que el efecto puede medirse cuantitativamente en una escala lineal: muy alto en Estados Unidos y Francia, mucho más bajo en México y Sudáfrica. Como alguna vez fui estudiante de economía académica y después fui maestro, me imagino una gráfica de barras que mide y compara, por ejemplo, la producción nacional per cápita de distintos países. Pero el efecto diferencial que tuvo internacionalmente la “muerte del comunismo” no puede entenderse de ese modo. Lo que encontramos no son distintos niveles, sino distintas formas de la ideología postsoviética.
Tomemos por caso a Rusia. Al explicar el concepto de la “muerte del comunismo”, frecuentemente usamos la formulación de que la antigua Unión Soviética es considerada, en el mejor de los casos, un “experimento fallido”. Eso en general es cierto en Europa Occidental y Norteamérica. No es tan cierto en el Tercer Mundo. Y no es cierto en absoluto en Rusia. Todo lo contrario. El sector políticamente dominante de la nueva clase capitalista rusa, representado por Vladímir Putin, considera que la Unión Soviética fue el más exitoso de los experimentos, por decirlo así, de la construcción estatal centrada en Rusia. En 2005, Putin declaró que el colapso de la Unión Soviética había sido “la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX” (citado en Edward Lucas, The New Cold War: Putin’s Russia and the Threat to the West [La nueva Guerra Fría: La Rusia de Putin y la amenaza al Occidente, 2008]). Supongo que en toda la sociedad rusa está extendida una actitud similar respecto a la antigua URSS.
En los últimos años, el régimen de Putin y en general la élite rusa han querido restaurar la reputación histórica de Stalin como el gran líder de una potencia mundial dominada por Rusia en el siglo XX. El embajador ruso en la OTAN adorna su oficina con un retrato de Stalin. Un popular programa de televisión, “El nombre de Rusia”, ubicó a Stalin como uno de los cinco personajes históricos más grandes del país (Economist, 27 de noviembre de 2008). En 2007, una guía educativa de patrocinio oficial, Una historia moderna de Rusia, 1945-2006: Manual para el maestro, comparaba favorablemente a Stalin con Pedro el Grande: “Stalin siguió la lógica de Pedro el Grande: exigir lo imposible...para obtener lo máximo posible”. Luego continúa:
“Él [Stalin] es considerado uno de los líderes más exitosos de la URSS. El territorio del país llegó a los límites del viejo imperio ruso (y en algunas áreas lo sobrepasó). Se consiguió la victoria en una de las mayores guerras; la industrialización de la economía y la revolución cultural se llevaron a cabo con éxito, lo que produjo no sólo educación de masas, sino el mejor sistema educativo del mundo. La URSS llegó a ser uno de los países líderes en ciencias; el desempleo fue prácticamente derrotado”.
—citado en Lucas, The New Cold War
No precisamente la descripción de un “experimento fallido”.
En cierto modo nos es más difícil lidiar con la forma que la “muerte del comunismo” presenta en Rusia que la que tiene en Europa Occidental y Norteamérica. En estas últimas regiones, la antigua Unión Soviética todavía se identifica principalmente con el “socialismo”, no con el “imperialismo ruso”. Stalin se considera un discípulo de Marx y Engels y como tal en general se le condena. En Rusia, Stalin se considera el sucesor de Pedro el Grande y Catalina la Grande, y como tal se le ensalza. Para muchos rusos, el comunismo no ha muerto porque nunca estuvo vivo.
Incluso antes de que la severidad de la actual desaceleración económica mundial se volviera evidente el pasado otoño, el triunfalismo del “libre mercado” había dejado de ser una corriente importante en el clima de la opinión burguesa incluso en Estados Unidos. Hoy, hay voceros prominentes y respetados del capital financiero estadounidense, como el antiguo director de la Reserva Federal, Paul Volcker, que anuncian una desaceleración global profunda y prolongada. Las comparaciones con la Gran Depresión de los años 30 se han vuelto un lugar común. El alcalde tory [conservador] de Londres comentó que en estos días leer el Financial Times de esa ciudad es como frecuentar una secta suicida milenarista. Sin embargo, ninguna opinión burguesa actual se muestra preocupada por la posibilidad de revoluciones socialistas inminentes en ningún lado o la resurrección de partidos comunistas de masas que reivindiquen la tradición marxista-leninista.
De fines y medios: Un recorrido histórico
En la sección titulada “La fase superior de la sociedad comunista” del capítulo V de El estado y la revolución, Lenin escribió:
“Desde el punto de vista burgués, es fácil declarar ‘pura utopía’ semejante régimen social y burlarse diciendo que los socialistas prometen a todos el derecho a recibir de la sociedad, sin el menor control del trabajo realizado por cada ciudadano, la cantidad que deseen de trufas, automóviles, pianos, etc. Con estas burlas siguen saliendo del paso, incluso hoy, la mayoría de los ‘sabios’ burgueses, que demuestran así su ignorancia y su defensa interesada del capitalismo”.
Con el término “sabios burgueses”, Lenin se refería a los intelectuales que apoyaban y justificaban abiertamente el sistema económico capitalista. Lenin no incluía en esta categoría a los voceros ideológicos de la II Internacional (Socialista), como Karl Kautsky, que se consideraba a sí mismo un marxista ortodoxo.
Si para 1917-1918 los líderes del ala derecha de los partidos socialdemócratas de masas (como Friedrich Ebert en Alemania, Albert Thomas en Francia o Emile Vandervelde en Bélgica) seguían creyendo o no subjetivamente en una futura sociedad socialista es un asunto distinto. Lo más probable es que no. Pero ninguno de ellos repudió públicamente la meta tradicional del movimiento socialista como proyecto utópico.
Al principio de la Revolución Alemana, en noviembre de 1918, el centrista Partido Socialdemócrata Independiente puso una serie de condiciones (exigencias) a su participación en un gobierno de coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD) sobre la base de los consejos de obreros y soldados que entonces existían. La primera de ellas era: “Alemania debe ser una república socialista”. A eso, la dirección del SPD respondió: “Esta exigencia es la meta de nuestra propia política. Sin embargo es el pueblo quien debe decidir esto a través de la asamblea constituyente” (citado en John Riddell, ed., The German Revolution and the Debate on Soviet Power: Documents, 1918-1919: Preparing the Founding Congress [La Revolución Alemana y el debate sobre el poder soviético: Documentos, 1918-1919: Preparando el congreso de fundación, 1986]). Al atacar la Revolución de Octubre y a la recién nacida Internacional Comunista, los líderes socialdemócratas condenaban principalmente la dictadura del proletariado como una violación de la democracia, que identificaban con un gobierno de tipo parlamentario elegido por sufragio universal e igual.
Aquí es útil revisar el libro Moscú bajo Lenin, unas memorias que escribiera a finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta Alfred Rosmer, colega y amigo de Trotsky. Rosmer había sido anarquista y después uno de los principales intelectuales sindicalistas de Francia, antes de sumarse a la recién fundada Internacional Comunista. En estos recuerdos, Rosmer narra la reacción inicial que provocó El estado y la revolución de Lenin entre los socialdemócratas ortodoxos como Kautsky y Jean Longuet (el nieto de Marx) así como entre los anarquistas:
“Era un libro extraordinario y su destino fue singular: Lenin, marxista y socialdemócrata, era atacado por los teóricos de los partidos socialistas que invocaban el marxismo: ‘¡Eso no es marxismo!’ gritaban, es una mezcla de anarquismo, de blanquismo; ‘de blanquismo a la salsa tártara’, escribía uno de ellos para hacer una frase ingeniosa. Por el contrario, este blanquismo y su salsa eran para los revolucionarios situados fuera del marxismo ortodoxo, sindicalistas y anarquistas, una agradable revelación. Jamás un lenguaje semejante salía de las bocas de los marxistas que ellos conocían”.
Louis-Auguste Blanqui (1805-1881) fue el último de los grandes representantes de la tradición comunista jacobina originada con la Conspiración de los Iguales de Babeuf en los últimos días de la Revolución Francesa. La concepción babeufista del comunismo (desarrollada en una sociedad preindustrial) tenía que ver con la distribución y el consumo más que con la producción y la superación de la escasez económica. Sin embargo, al calificar a Lenin de “blanquista”, Kautsky, Longuet et al. no se referían a ese aspecto de la perspectiva jacobino-comunista. El “blanquismo” de Lenin era para ellos el derrocamiento insurreccional del estado capitalista organizado y dirigido por un partido revolucionario de vanguardia.
Como señala Rosmer, El estado y la revolución fue muy bien recibido entre varios anarquistas y sindicalistas, algunos de los cuales creyeron que Lenin se estaba moviendo del marxismo hacia el campo político de ellos. Sin embargo, los anarquistas más cultivados en cuestiones de doctrina entendieron que, si bien Lenin estaba de acuerdo con la necesidad de un derrocamiento insurreccional del estado burgués, todavía sostenía, e incluso enfatizaba, el programa marxista de la dictadura del proletariado como transición a una sociedad plenamente comunista. A este respecto, Rosmer cita a un anarquista alemán, Erich Mühsam, que, estando preso en 1919, escribió:
“Las tesis teóricas y prácticas de Lenin sobre la realización de la revolución y de las tareas comunistas del proletariado han dado a nuestra acción una nueva base... Ya no hay obstáculos insuperables para la unificación del proletariado revolucionario entero. Los anarquistas comunistas, ciertamente, han tenido que ceder en el punto de desacuerdo más importante entre las dos grandes tendencias del socialismo; han debido renunciar a la actitud negativa de Bakunin ante la dictadura del proletariado y rendirse en este punto a la opinión de Marx”.
Para Mühsam, el “desacuerdo” entre Bakunin y Marx respecto a la dictadura del proletariado tenía que ver con el medio de llegar a un fin último que ambos compartían: una sociedad igualitaria sin clases y sin estado.
Todos sabemos que en una polémica política las ideas y posiciones que no se discuten son, a su modo, tan importantes como las que se discuten. Uno no discute contra posiciones que el oponente no sostiene y especialmente donde hay un terreno común. Por ejemplo, al polemizar contra liberales negros o izquierdistas radicales en Estados Unidos, no refutamos la falsa noción que exponen algunos racistas de derecha de que los negros son “inferiores” a los blancos. En 1918-1920, Lenin y Trotsky escribieron sendos libros polémicos contra Kautsky. En ningún lado de La revolución proletaria y el renegado Kautsky como tampoco en Terrorismo y comunismo se argumenta contra la posición de que la sociedad comunista en el sentido marxista sea algo utópico, pues Kautsky no defendía tal posición.
Adelantémonos hasta finales de los años treinta, cuando el movimiento comunista internacional estaba ya totalmente estalinizado. Consideremos específicamente al joven Maxime Rodinson, un intelectual judío francés que luego se convertiría en un prominente académico de izquierda especializado en el Medio Oriente y la sociedad islámica. En un ensayo de 1981 titulado “Autocrítica”, Rodinson recordó cuál fue el estado de espíritu que lo llevó a ingresar al Partido Comunista Francés en 1937 (al cual abandonó en 1958):
“La adhesión al comunismo implicaba, e implica todavía, comprometerse con una lucha que supuestamente le permitirá a la humanidad realizar un salto esencial y eminentemente benéfico: acabar con un sistema que permanentemente produce pobreza y crimen, que subyuga y condena a millones de personas a lo largo del mundo a una vida atroz o incluso a la muerte. La intención es crear una humanidad liberada en la que todos puedan florecer hasta donde se los permita su potencial, en la que el colectivo de seres libres controle la administración sobre las cosas y establezca el mínimo indispensable de reglas para armonizar las relaciones entre los seres humanos”.
—Cult, Ghetto, and State: The Persistence of the Jewish Question (Culto, gueto y estado: La persistencia de la cuestión judía, 1983)
Como intelectual, Rodinson podía articular las metas liberadoras del marxismo mejor que los muchos millones de obreros jóvenes que ingresaron a los partidos comunistas de Francia e Italia, la India y Vietnam y otros lugares durante la era de Stalin. Sin embargo, muchos de esos obreros —aunque ciertamente no todos— también estaban motivados por una visión del futuro de liberación social multilateral. No consideraban a los partidos comunistas como meras agencias políticas para defender y promover sus intereses económicos o sociales (por ejemplo, nacionales) dentro del sistema capitalista-imperialista existente.
En general, los obreros políticamente avanzados y los intelectuales izquierdistas que apoyaban a los partidos socialdemócratas de masas no compartían la concepción marxista de una sociedad genuinamente comunista. Pero ellos también aspiraban a una sociedad radicalmente diferente y mejor que la presente. En 1961, un intelectual socialdemócrata de izquierda, el británico Ralph Miliband, publicó un libro altamente crítico del Partido Laborista titulado Parliamentary Socialism: A Study of the Politics of Labour [Socialismo parlamentario: Un estudio de la política del laborismo]. El libro apareció en la secuela inmediata de un intento fallido por parte de los líderes del ala derecha del partido por deshacerse de la Cláusula IV de la constitución partidista de 1918. La Cláusula IV en general se consideraba el programa máximo del Partido Laborista: “Asegurar a los trabajadores manuales e intelectuales la plenitud de los frutos de su industria y la más equitativa distribución de todo cuanto sea posible, sobre la base de la propiedad común de los medios de producción, distribución e intercambio”. Al describir la batalla sobre la Cláusula IV que tuvo lugar en 1959-1960, Miliband escribió: “Ante la violenta resistencia [por parte de las bases obreras del partido] que encontró, la propuesta tuvo que abandonarse”. Para los años 80, ya nadie hubiera usado el término “socialismo parlamentario” para encapsular el programa o incluso la doctrina oficial del Partido Laborista británico. Y, en 1995, la Cláusula IV fue suprimida del programa formal del partido en una conferencia especial, pese a la oposición de algunos de los grandes sindicatos.
De principios a mediados de los años 60, hubo en Estados Unidos una radicalización de izquierda entre la juventud estudiantil y algunos intelectuales de mayor edad. Una expresión institucionalizada de esto fue la Conferencia de Académicos Socialistas que se celebraba anualmente en la ciudad de Nueva York. En 1966, los organizadores de la conferencia invitaron al historiador marxista Isaac Deutscher a dar una presentación sobre el “hombre socialista”. En esa época, el carácter cultural y sicológico de una sociedad verdaderamente socialista era un asunto de vivo interés entre los jóvenes intelectuales izquierdistas no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. Por ejemplo, a principios de los años 60, el Ché Guevara escribía sobre la eliminación del trabajo enajenado en la Cuba “socialista”. Para un análisis retrospectivo del pensamiento de Guevara a este respecto, ver: “‘Radical Egalitarian’ Stalinism: A Post Mortem” [Estalinismo “igualitario radical”: Un post mortem] en Spartacist [Edición en inglés] No. 25 (verano de 1978). En su presentación sobre el “hombre socialista”, Deutscher tocó diversos puntos en los que la generación postsoviética de activistas de izquierda no está pensando en absoluto.
Huntington contra Fukuyama, otra vez
Empecé a desarrollar mis pensamientos sobre la “muerte del comunismo” y las condiciones ideológicas del mundo postsoviético principalmente durante las discusiones informales que tuve con Norden entre 1991 y su salida de nuestra organización en 1996. Como ya se ha señalado, Norden identificaba la “muerte del comunismo” principalmente como una expresión del triunfalismo imperialista estadounidense. Así, él solía ligar ese término con la fórmula de un “nuevo orden mundial”, que George Bush había proclamado en el momento de la Guerra del Golfo de 1991 contra Irak. Norden creía que el que el cuerpo central de la dirección de nuestra tendencia hubiera reconocido que el carácter del periodo postsoviético estaba marcado por un retroceso histórico en la conciencia de la clase obrera internacionalmente era una capitulación a las presiones del triunfalismo imperialista estadounidense.
La forma en que Norden enfocaba esta cuestión estaba influenciada por las opiniones del intelectual de derecha estadounidense (entonces neoconservador) Francis Fukuyama, que declaró que el colapsó del bloque soviético había marcado “el fin de la historia”. Una versión sobresimplificada de la tesis del “fin de la historia” de Fukuyama llegó a ser muy conocida entre lo que podría llamarse el público educado estadounidense, el tipo de gente que está suscrito al New York Review of Books y ocasionalmente lee el Foreign Affairs. No sé si Norden leyó realmente a Fukuyama. Yo sí lo hice, y también leí a otros ideólogos burgueses de la derecha estadounidense, especialmente a Samuel P. Huntington y Zbigniew Brzezinski, quienes disentían fuertemente de la versión color de rosa que tenía Fukuyama del mundo postsoviético. Estoy volviendo a este debate porque me fue útil para entender la relación entre la “muerte del comunismo” y las diversas corrientes postsoviéticas de la ideología burguesa, especialmente en los países capitalistas occidentales (pero no exclusivamente en ellos).
Fukuyama tomó el término y el concepto de “fin de la historia” del filósofo alemán Georg Hegel. Hegel usó esa expresión para describir las consecuencias histórico-mundiales de la Batalla de Jena de 1806, en la que el ejército de la Francia napoleónica derrotó al reino de Prusia. Tras la batalla, los franceses ocuparon y gobernaron el sur y el oeste de Alemania. Hegel estuvo entre los pocos intelectuales alemanes prominentes que apoyó al régimen napoleónico, al que consideraba históricamente progresivo, y colaboraron con él.
La concepción hegeliana del “fin de la historia” tenía un componente negativo y uno positivo. El componente negativo era que la ideología dominante de la Europa feudal tardía —el absolutismo monárquico sancionado y apoyado por las iglesias cristianas— había perdido su antiguo poder de determinar el curso futuro de la historia. El componente positivo era que los principios liberales de la Revolución Francesa, tal y como Hegel los entendía (y como los representaba Napoleón), habían llegado a ser capaces de conquistarlo todo en el ámbito de las ideas y con el tiempo se establecería a lo largo de Europa un nuevo orden sociopolítico en conformidad con el nuevo Zeitgeist (espíritu de los tiempos).
De igual modo, la versión de Fukuyama del “fin de la historia” tenía componentes negativos y positivos. El componente negativo, desde luego, era la “muerte del comunismo”:
“Si bien todavía hay en el mundo poder comunista, éste ha dejado de reflejar una idea dinámica y atractiva. Quienes se consideran a sí mismos comunistas se ven obligados a librar continuas batallas de retaguardia para preservar algo de su antigua posición y su antiguo poder. Los comunistas se encuentran en la poco envidiable situación de defender un orden social viejo y reaccionario cuya hora ha pasado ya hace mucho, como los monárquicos que lograron llegar al siglo XX”.
—The End of History and the Last Man (El fin de la historia y el último hombre, 1992)
Aquí Fukuyama expresa lo que es una moneda corriente entre todas las tendencias de la ideología burguesa postsoviética.
Eran las conclusiones positivas que sacó del colapso del bloque soviético las que constituían el núcleo de su tesis del “fin de la historia”. Sostenía que los valores socioculturales y las correspondientes instituciones económicas y políticas del mundo capitalista occidental terminarían por imponerse eventualmente a escala global:
“Es en este marco donde el carácter marcadamente mundial de la revolución liberal adquiere una especial significación, puesto que constituye una evidencia más de que está operando un proceso que dicta un patrón evolutivo común para todas las sociedades humanas; en pocas palabras, algo así como una Historia Universal de la Humanidad en dirección a la democracia liberal...
“Y si hemos llegado a un punto en el que se ha vuelto difícil imaginar un mundo sustancialmente distinto al nuestro, en el que el futuro no representa de ninguna manera evidente u obvia una mejoría respecto a nuestro orden actual, luego entonces debe considerarse la posibilidad de que la Historia misma haya llegado a su fin” [énfasis en el original].
La noción de Fukuyama de una “revolución liberal” universalmente triunfante sufrió un denso fuego por parte de algunos voceros intelectuales prominentes del imperialismo estadounidense. Su principal antagonista fue Samuel P. Huntington, que contraponía su propia tesis del “choque de civilizaciones” al “fin de la historia” de Fukuyama. Refiriéndose a este último, Huntington comentó con condescendencia: “El momento de euforia del fin de la Guerra Fría generó una ilusión de armonía, que pronto se reveló como tal” (The Clash of Civilizations and the Remaking of World Order [El choque de civilizaciones y la reconstrucción del orden mundial, 1996]). Sin duda, Huntington concordaba con Fukuyama en que ya nunca podría haber estados poderosos ni un movimiento político internacional con apoyo de masas que afirmara representar una alternativa universal, como el comunismo, al capitalismo tipo occidental y la “democracia”. Pero también sostenía que una buena parte del mundo —y en particular Rusia, el Oriente islámico y China— se vería dominada por gobiernos y movimientos políticos antioccidentales basados en valores y tradiciones nacionales y religioso-culturales:
“En este nuevo mundo, los conflictos más generalizados, importantes y peligrosos no serán entre clases sociales, entre ricos y pobres, ni entre otros campos económicamente definidos, sino entre pueblos provenientes de diferentes entidades culturales...
“La civilización occidental es la más poderosa y seguirá siéndolo durante muchos años. Sin embargo, comparado con el de otras civilizaciones, su poder está declinando. Cuando el Occidente intenta afirmar sus valores y proteger sus intereses, las sociedades no occidentales enfrentan una alternativa. Algunas intentan emularlo o colgarse de él. Otras sociedades confucianas e islámicas intentan expandir su propio poder militar y económico para resistir y ‘contrarrestar’ a Occidente. Un eje central de la política mundial posterior a la Guerra Fría es, pues, la interacción del poder y la cultura occidentales con el poder y la cultura de civilizaciones no occidentales”.
El debate Huntington/Fukuyama subraya la necesidad de que diferenciemos entre la creencia en la “muerte del comunismo”, que es generalizada y sigue siendo actual, y el limitado y efímero triunfalismo imperialista estadounidense en la secuela inmediata de la caída de la Unión Soviética.
Breves conclusiones
Una pregunta importante que enfrentamos puede ser formulada de este modo: ¿es posible que un levantamiento espontáneo, que implique a grandes sectores de la clase obrera, contra un gobierno derechista, pueda llevar a situaciones prerrevolucionarias o incluso revolucionarias (es decir, a órganos de poder dual) aun si la masa de los obreros y los trabajadores en general no aspira al socialismo? Yo creo que sí. Aunque nunca hemos experimentado semejante acontecimiento, no debemos descartarlo. Por ahora, nuestra tarea principal consiste en propagar una visión marxista del mundo con la expectativa de reclutar cantidades relativamente pequeñas de intelectuales izquierdistas y obreros avanzados. Parafraseando a John Maynard Keynes: cuando la realidad cambie, cambiarán nuestras perspectivas.
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2016.05.24 15:31 ShaunaDorothy Las "reformas de mercado" en China: Un análisis trotskista ¡Defender al estado obrero deformado chino! ¡Por la revolución política proletaria! (3 - 3) (Primavera de 2007)

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Al mismo tiempo, las medidas de los estalinistas de Beijing han perjudicado y empobrecido a sectores significativos de la clase obrera y los trabajadores del campo, ensanchado el golfo entre la China urbana y la rural, alentado una clase de empresarios capitalistas con vínculos familiares y financieros con funcionarios del PCCh, así como capitalistas chinos de ultramar, y generado un próspero estrato gerencial-profesional-tecnocrático que disfruta de un estilo de vida occidental.
Hart-Landsberg y Burkett, por un lado, y Lippit, por el otro, expresan los polos opuestos de esa contradicción. Aquéllos eligen evidencias para argumentar que todo ha empeorado para el pueblo trabajador chino. Señalan las profundas y crecientes desigualdades sociales, el crecimiento del desempleo urbano y el deterioro de la salud pública y la educación primaria. Lippit elige evidencias en el sentido opuesto. Señala que la gran mayoría de la población trabajadora —tanto urbana como rural— ha experimentado un ascenso en el nivel de vida, si bien en una tasa bastante desigual. Cita estudios que demuestran que cientos de millones de campesinos han salido de la pobreza en las últimas décadas.
Ni en “China y el socialismo” ni en su respuesta a Lippit, citan Hart-Landsberg y Burkett las estadísticas fácilmente accesibles que indican la medida básica de las cambiantes condiciones económicas de la clase obrera. Entre 1979 y 1998 hubo un aumento en el poder adquisitivo de los obreros manufactureros del cuatro por ciento anual en promedio. Sólo en 1988 y 1989 hubo un descenso debido a la explosivamente alta tasa de inflación de entonces. Entre 1999 y 2002 (según el Anuario estadístico laboral de China de 2003) los salarios crecieron en promedio casi doce por ciento cada año. En los últimos años, los grandes centros industriales como Shenzhen y Shanghai han empezado a experimentar escasez de mano de obra, especialmente de obreros calificados. En consecuencia, los patrones están ofreciendo salarios más altos y mejores prestaciones para atraer trabajadores. Hong Liang, economista de una firma de Wall Street, Goldman Sachs, comentó: “Estamos presenciando el final de la época de oro de mano de obra extremadamente barata en China” (New York Times, 3 de abril de 2006).
Sin embargo, pese a haber mantenido por más de dos décadas una tasa de crecimiento económico cercana al diez por ciento, no todos los sectores de la clase obrera china han experimentado una mejora en sus estándares de vida. Todo lo contrario. Comenzando a mediados de los años 90, las empresas industriales estatales pequeñas y medianas fueron privatizadas, típicamente vendidas a sus antiguos gerentes a precios de liquidación. Como resultado de estas privatizaciones, junto con las fusiones y los simples cierres, entre 20 y 30 millones de obreros, incluyendo un número desproporcionadamente alto de mujeres, fueron despedidos. Los más afortunados encontraron nuevos empleos, especialmente en el sector privado, pero en general con un salario menor y con pocas o ninguna de las extensas prestaciones que les daban las empresas estatales.
Una gran región fue especialmente devastada económicamente por los cierres: el “cinturón del óxido” del noreste, donde se concentraba una gran parte de las plantas industriales más viejas. Ahí, hasta el 40 por ciento de la clase obrera está desempleada. En general, se calcula que el desempleo está entre el seis y el trece por ciento de la población urbana económicamente activa. La Comisión de Desarrollo y Reforma Nacional, una agencia gubernamental que supervisa la política económica, calcula que si la economía crece un ocho por ciento este año, China generará once millones de empleos adicionales. Eso es menos de la mitad de la cifra oficial de 25 millones de desempleados urbanos, sin contar los nuevos ingresos a la fuerza de trabajo (Economist [Londres], 25 de marzo de 2006).
En general se reconoce que la era de “reformas” ha visto un ensanchamiento de las desigualdades, tanto al interior de las ciudades como entre las áreas urbanas y las rurales. Además de la nueva clase de capitalistas ricos, la China urbana tiene hoy una capa significativa de profesionistas pequeñoburgueses cuyos estándares de vida son muy similares a los de sus contrapartes en los países capitalistas avanzados. Mientras tanto, según el Informe de desarrollo humano de China de 2005, publicado por el Programa de Desarrollo de la ONU, la brecha entre el promedio de ingreso excedente de la China urbana y la China rural ha llegado a 3.2 a uno.
Estas estadísticas no deben oscurecer el hecho de que en aspectos importantes ha habido también una mejoría sustancial en las condiciones del campesinado. El consumo de electricidad en las áreas rurales aumentó casi ocho veces entre 1978 y 1997. La mayor parte de las familias campesinas posee aparatos domésticos. Lippit señala que para 1997 dos terceras partes de los hogares rurales tenían al menos un televisor blanco y negro, un medio básico de acceso a la vida cultural moderna.
Sin embargo, en otros aspectos importantes las condiciones del campesinado han empeorado. Las comunas rurales de la era de Mao brindaban atención médica rudimentaria, educación primaria y secundaria, pensiones de vejez y otros programas sociales. Entre 1980 y 1983, el régimen de Deng disolvió las comunas, remplazándolas con granjas familiares con contratos de arrendamiento a largo plazo: el “sistema de responsabilidad doméstica”. Se suponía que los programas sociales que antes brindaban las comunas serían retomados por el gobierno local. Dada la extrema descentralización del sistema de finanzas gubernamentales chino, los escasos recursos de los poblados y aldeas rurales resultaron totalmente inadecuados para ello. Las familias campesinas tuvieron que pagar de su bolsillo la atención médica y la escuela de sus hijos. Las consecuencias sociales fueron las previsibles:
“Pese a un notable progreso en la apertura del acceso a la educación, sigue habiendo serios desequilibrios. Las áreas rurales han quedado muy atrás de las ciudades y la población analfabeta de China se concentra en las áreas rurales. Sigue habiendo grandes diferencias en la calidad de las escuelas y la brecha entre las oportunidades educativas se ensancha conforme aumenta la edad de los estudiantes.
“También sigue habiendo brechas significativas en la salud de los residentes urbanos y los rurales, así como entre los residentes de distintas regiones. La mortandad infantil y materna son dos veces más altas en el campo que en las ciudades… Todos los indicadores muestran claras brechas de nutrición entre los niños rurales y los urbanos.”
—Informe de desarrollo humano de China de 2005
Ha habido un agudo incremento en lo que se llama oficialmente “incidentes masivos de descontento” en el campo. Las protestas y motines campesinos han estado dirigidos contra la toma de tierras por parte de funcionarios locales sin la compensación adecuada y contra los gravámenes arbitrarios, la corrupción y otros abusos burocráticos. En respuesta, el régimen de Hu Jintao ha prometido, bajo la consigna de un “nuevo campo socialista”, mejorar las condiciones del campesinado. El peso de los gravámenes ha disminuido, las cuotas de escuelas primarias y secundarias serán eliminadas para muchos estudiantes rurales y el gobierno central se ha comprometido a destinar más dinero a programas sociales e inversión en infraestructura en las áreas rurales. Sin embargo, como señaló el Economist (11 de marzo de 2006):
“Estas medidas no anuncian ningún cambio importante de políticas. El gasto del gobierno central en el campo seguirá sin pasar del 8.9 por ciento del total del gasto gubernamental, una cifra mayor que el 8.8 por ciento del año pasado pero menor al 9.2 por ciento de 2004. Abolir el impuesto agrícola y otras cuotas impuestas a los campesinos le ahorrará a cada trabajador rural un promedio de 156 yuanes (19 dólares) al año: alrededor de un 4.8 por ciento del ingreso neto.”
Una verdadera disminución de la brecha entre la China rural y la urbana requerirá la redistribución y reasignación masivas de recursos económicos. Introducir tecnología moderna en el campo —desde maquinaria hasta fertilizantes químicos y todo el complejo del cultivo científico— requeriría una base industrial cualitativamente más alta de la que existe hoy. A su vez, un aumento de la productividad agrícola aumentaría la necesidad de una inmensa expansión de empleos industriales en las áreas urbanas para absorber el vasto excedente de mano de obra que el campo ya no necesitaría. Claramente, eso significaría un proceso largo, particularmente dado lo limitado del tamaño y la productividad relativamente baja que aún tiene la base industrial de China. Tanto el ritmo de esta perspectiva como, en última instancia, la posibilidad misma de realizarla, dependen de la ayuda que recibiera China de un Japón socialista o de unos Estados Unidos socialistas, lo que subraya la necesidad de una revolución proletaria internacional.
El proletariado chino y la revolución socialista mundial
Aunque Hart-Landsberg y Burkett argumentan que las condiciones del campesinado y la clase obrera chinos han empeorado durante la era de “reformas”, el eje de su posición yace en un plano fundamentalmente distinto. Condenan el desarrollo de la clase obrera industrial más grande del mundo e identifican esto con la “restauración” del capitalismo. Aquí su perspectiva anarco-populista se contrapone directamente al entendimiento marxista del progreso social y la diferencia de clase entre obreros y campesinos. En su respuesta a Lippit, citan favorablemente una declaración de Tai-lok Lui, un académico izquierdista que participó en la discusión sobre “China y el socialismo” de Critical Asian Studies: “La reforma económica posterior a 1978 ha producido la verdadera proletarización de los obreros y granjeros de China. Realmente han quedado subordinados al mercado y separados de la propiedad de los medios de producción.”
¿Qué quiere decir Tai-lok Lui, para quien las “reformas de mercado” equivalen a la restauración del capitalismo, cuando escribe que el enorme crecimiento del proletariado chino vino acompañado por su separación de “la propiedad de los medios de producción”? Presumiblemente se refiere, además de las privatizaciones de la industria, a la liquidación de las comunas rurales de la era de Mao, que abarcaban a la gran mayoría de la población. Estas comunas eran básicamente un agregado de propiedades campesinas atrasadas que utilizaban métodos que requieren mucha mano de obra y una tecnología relativamente primitiva. En la medida en que la China de Mao era relativamente más igualitaria que la de Deng y sus sucesores, ésta era una igualdad de pobreza en una sociedad abrumadoramente rural.
Para entender el significado histórico de la transformación de un vasto sector del campesinado de China en proletarios, es útil revisar el libro de Karl Kautsky, La cuestión agraria (1899). Lenin lo consideraba una contribución muy importante al entendimiento de la economía mundial moderna. (El revisionismo derechista posterior de Kautsky y su hostilidad a la Revolución Bolchevique no niegan el valor de sus obras anteriores.) Existe, desde luego, una diferencia fundamental entre el carácter de clase de la Alemania imperial de finales del siglo XIX que describió Kautsky y el de la República Popular China. Sin embargo, hay un paralelismo en los efectos sociales de la proletarización del campesinado chino bajo la economía del “socialismo de mercado”. Como escribió Kautsky:
“La fábrica, al juntar los obreros dispersos facilita su entendimiento y pone en comunicación al pueblo industrial con el resto del mundo, porque desarrolla los medios de transporte y atrae los obreros más inteligentes de la ciudad.
“Sirve también de medio para poner en contacto parte de la población agrícola con el proletariado urbano, para despertar en ella la necesidad de la lucha de emancipación y para inducirla a tomar parte activa en esta lucha cuando las circunstancias sean favorables.”
De hecho, los obreros que emigran del campo han estado al frente de luchas obreras recientes en China. En el sureste, muchas jóvenes migrantes se han ido a huelga o se han negado a trabajar bajo las horribles condiciones de los talleres de hambre, produciendo una severa escasez de mano de obra desde el verano de 2004. En Shanghai y Beijing, los obreros migrantes, que conforman el 80 por ciento de la fuerza de trabajo en la industria de la construcción en auge, han conseguido mediante luchas mejores condiciones de trabajo.
Si bien las restricciones al traslado desde la China rural a la urbana se han relajado en las últimas décadas, no han sido eliminadas. Los migrantes, obligados a aceptar los trabajos más peligrosos y degradantes, carecen de los derechos legales de los residentes urbanos y típicamente son forzados a vivir en áreas segregadas. Muchos obreros urbanos miran con desdén a los migrantes, pues piensan que les roban los empleos y deprimen los salarios. Un partido de vanguardia revolucionario en China hoy lucharía por unir a todos los sectores de la clase obrera en alianza con los trabajadores del campo y los pobres urbanos. La lucha por que los migrantes tengan todos los derechos de los que gozan los residentes legales, incluyendo el acceso a la atención médica, la vivienda y la educación pública, así como pago igual por trabajo igual, es parte integral de la perspectiva de una revolución política proletaria.
En su debate sobre China y el socialismo, el liberal Lippit y los autoproclamados marxistas Hart-Landsberg y Burkett comparten un marco fundamentalmente falso. Al nivel económico, uno y otros rechazan el entendimiento marxista de que el capitalismo es un obstáculo al desarrollo global de las fuerzas productivas, y de que éstas sólo podrán progresar sobre la base de una economía internacional planificada y socialista. Al nivel político, uno y otros rechazan la perspectiva de la revolución proletaria mundial como el único medio para alcanzar una sociedad así, resolviendo finalmente el problema de la escasez.
En su análisis seminal de la degeneración estalinista de la URSS, La revolución traicionada (1936), Trotsky cita el comentario de Marx en La ideología alemana (1846) de que “…el desarrollo de las fuerzas productivas es prácticamente la primera condición absolutamente necesaria (del comunismo) por esta razón: que sin él sí se socializaría la indigencia y ésta haría recomenzar la lucha por lo necesario, y recomenzaría, consecuentemente, todo el viejo caos...” Con “todo el viejo caos”, Marx se refería a la opresión de clase, la desigualdad y la explotación. Repudiando totalmente este entendimiento materialista, los estalinistas predicaban la idiotez de que el socialismo podría construirse en un solo país si tan sólo se impidiera la intervención militar imperialista. El corolario de esta perversión del marxismo fueron las traiciones estalinistas a las revoluciones proletarias internacionalmente. En la Unión Soviética, el resultado final fue la devastadora contrarrevolución capitalista. En China, el mal gobierno de los estalinistas ha producido una sociedad plagada de contradicciones y descontento social.
Hoy, la República Popular China muestra tanto las tremendas ventajas que trajo consigo el derrocamiento del sistema capitalista —centralmente, un nivel de crecimiento económico que sobrepasa por mucho al de las neocolonias capitalistas como la India— como los frutos profundamente negativos del dominio burocrático estalinista. Estos incluyen un agudo aumento en la desigualdad, el crecimiento de nuevas fuerzas burguesas entretejidas con la burocracia parasitaria y la amenaza creciente de una contrarrevolución capitalista que destruya las conquistas de las masas obreras y campesinas chinas. Se debe forjar un partido leninista-trotskista que dirija a la inmensa y poderosa clase obrera china al frente de los campesinos y los pobres urbanos en una revolución política proletaria. Como escribió Trotsky en La revolución traicionada:
“No se trata de remplazar un grupo dirigente por otro, sino de cambiar los métodos mismos de la dirección económica y cultural. La arbitrariedad burocrática deberá ceder el lugar a la democracia soviética. El restablecimiento del derecho de crítica y de una libertad electoral auténtica son condiciones necesarias para el desarrollo del país. El restablecimiento de la libertad de los partidos soviéticos y el renacimiento de los sindicatos están implicados. La democracia provocará, en la economía, la revisión radical de los planes en beneficio de los trabajadores… Las ‘normas burguesas de reparto’ serán reducidas a las proporciones estrictamente exigidas por la necesidad y retrocederán a medida que la riqueza social crezca, ante la igualdad socialista… La juventud podrá respirar libremente, criticar, equivocarse, madurar. La ciencia y el arte sacudirán sus cadenas. La política extranjera renovará la tradición del internacionalismo revolucionario.”
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/27/china.html
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2016.05.24 15:28 ShaunaDorothy Las "reformas de mercado" en China: Un análisis trotskista ¡Defender al estado obrero deformado chino! ¡Por la revolución política proletaria! (1 - 2) (Primavera de 2007)

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Espartaco No. 27 Primavera de 2007
Las "reformas de mercado" en China: Un análisis trotskista
¡Defender al estado obrero deformado chino! ¡Por la revolución política proletaria!
El siguiente artículo ha sido traducido de Workers Vanguard Nos. 874 y 875 (4 de agosto y 1º de septiembre de 2006), periódico de nuestros camaradas de la Spartacist League/U.S.
Hace dos años, dos intelectuales estadounidenses de izquierda, Martin Hart-Landsberg y Paul Burkett, produjeron una severa y amplia condena a la economía china de la era de “reformas” desde una perspectiva supuestamente marxista. Su artículo, “China y el socialismo: Reformas de mercado y lucha de clases”, fue publicado originalmente en Monthly Review (julio-agosto de 2004) y subsecuentemente publicado como libro. En particular, los autores se dirigen a los intelectuales “progresistas” que consideran a China un modelo exitoso de desarrollo económico alternativo a las “reformas estructurales” del neoliberalismo, dictadas por el imperialismo estadounidense y el Fondo Monetario Internacional, que han devastado a muchos países subdesarrollados. Hart-Landsberg y Burkett escriben: “No sólo discrepamos con los progresistas que ven en China un modelo de desarrollo (sea socialista o no); pensamos que el proceso por el cual llegaron a esta posición subraya un problema aún más serio: el rechazo general del marxismo por la comunidad progresista.”
Entre los “progresistas” con quienes discrepan está Victor Lippit, quien, con sus copensadores en Critical Asian Studies (37:3 [2005]), respondió con algunos estudios críticos de “China y el socialismo”. A su vez, Hart-Landsberg y Burkett escribieron una larga réplica (Critical Asian Studies 37:4 [2005]).
Lippit, un político liberal que por mucho tiempo ha estudiado la economía china, es básicamente un partidario del programa de “reformas” orientadas al mercado, aunque con algunas críticas de izquierda. Por ejemplo, lamenta el deterioro en los sistemas de salud pública, especialmente en el campo, como “vergonzoso”. Para él, el régimen de Beijing debería gastar muchos más recursos en el cuidado de la salud, la educación y el mejoramiento de las condiciones de la población rural, incluso a costa de la reducción, por corto tiempo, del crecimiento económico como se mide convencionalmente. No obstante, Lippit es definitivamente un optimista sobre China; cita un estudio de Goldman Sachs, un banco inversionista de Wall Street, que proyecta que el producto interno bruto de China habrá sobrepasado al de Estados Unidos para 2041.
A pesar de sus diferencias, Hart-Landsberg y Burkett por un lado y Lippit por el otro comparten ciertas premisas básicas. Todos mantienen equivocadamente que las “reformas” orientadas al mercado han tenido como resultado la restauración del capitalismo en China y además que esto era inevitable. Para Lippit, la modernización de China requiere una continuación e incluso una integración cada vez mayor al sistema capitalista mundial. Él sostiene que “el capitalismo tendrá que haber concluido su papel histórico antes de que éste pueda ser suplantado”, agregando que “el capitalismo de estado benefactor del tipo de la Europa continental puede ser lo mejor que puede hacerse en el presente”. Para Hart-Landsberg y Burkett, un programa socialista en China o donde sea —el cuál identifican con la fórmula confusionista de una “economía centrada en los trabajadores y la comunidad”— debe tener poco o nada de comercio con los males corruptores del mercado capitalista mundial.
De manera más crucial, todos rechazan la posibilidad de revoluciones socialistas proletarias en los países capitalistas avanzados en cualquier periodo de tiempo históricamente significativo. Lippit lo hace explícitamente, Hart-Landsberg y Burkett implícitamente. Por tanto, la perspectiva trotskista de la modernización de China en el contexto de una economía socialista integrada y planificada a escala mundial está fuera de las fronteras conceptuales de estos protagonistas. Pero este marco, la antítesis del dogma nacionalista maoísta-estalinista de construir el “socialismo en un solo país”, es el único camino para la completa liberación de los trabajadores y las masas campesinas de China.
China hoy: Mitos y realidades
El gobernante Partido Comunista Chino (PCCh) bajo Deng Xiaoping introdujo su programa de reformas orientadas al mercado pocos años después de la muerte de Mao Zedong en 1976. Esto incluyó abrir a China a un enorme volumen de inversión directa de capital concentrado en la manufactura, que subsecuentemente atrajo, por parte de corporaciones occidentales y japonesas y de la burguesía China de ultramar. Los ideólogos burgueses convencionales han señalado el impresionante crecimiento económico de China, especialmente industrial, como prueba positiva de la superioridad de un sistema impulsado por el mercado sobre una economía centralmente planificada y colectivizada (despectivamente llamada “economía comandada” socialista). Por su parte, Lippit es representante de una capa de intelectuales de centro-izquierda que sostienen que China es un excelente ejemplo de una estrategia económica antineoliberal exitosa, basada en un nivel significativo de propiedad estatal y sobre todo en la dirección estatal de la economía.
Esta última perspectiva tiene el mérito de reconocer, a su manera, que los elementos centrales de la economía china, establecida después del derrocamiento del sistema capitalista con la Revolución de 1949, permanecen colectivizados. Las empresas estatales son dominantes en el sector estratégico industrial, tal como el acero, metales no ferrosos, maquinaria pesada, telecomunicaciones, energía eléctrica y refinación y extracción de petróleo. La nacionalización de la tierra ha impedido el surgimiento de una clase de capitalistas agrarios a gran escala que dominen socialmente al campo. El volumen de superávit económico generado fuera del sector de propiedad extranjera es canalizado tanto a los bancos estatales como a la tesorería gubernamental. El control efectivo del sistema financiero ha permitido hasta ahora al régimen de Beijing proteger a China de los movimientos volátiles del capital monetario especulativo que periódicamente causan grandes estragos en los países capitalistas neocoloniales desde el este de Asia hasta América Latina.
Ahora es un lugar común a través de todo el espectro político y geográfico, desde los voceros del régimen del PCCh hasta los analistas de Wall Street, proclamar que China ha avanzado mucho en el camino para convertirse en una “superpotencia” económica mundial hacia la mitad del siglo XXI. Esta perspectiva ignora la vulnerabilidad económica de China en sus relaciones con el mercado capitalista mundial. Ignora la implacable hostilidad de la burguesía imperialista, sobre todo de la clase gobernante estadounidense, hacia la República Popular China, un estado obrero burocráticamente deformado resultado de la Revolución de 1949. Es más, ignora la inestabilidad interna de la sociedad china, la cual ha visto un significativo y creciente nivel de protestas sociales contra las consecuencias del mal gobierno burocrático del PCCh.
En los últimos años, la estrategia económica seguida por el régimen del PCCh ha sido diseñada para lograr un enorme superávit en la balanza comercial con Estados Unidos, lo cual ha llevado a China a ser el más grande poseedor de reservas de divisas extranjeras en el mundo. Esto ha generado crecientes presiones por un proteccionismo económico antichino en los círculos gobernantes estadounidenses. En cualquier caso, tan solo el tamaño del déficit comercial con China será insostenible. Un mayor declive económico en Estados Unidos y/o medidas proteccionistas antiimportación significarían un severo golpe a la economía industrial china. Operaciones de propiedad extranjera y de propiedad conjunta y compañías privadas chinas, así como algunas empresas estatales cuya producción está orientada al mercado de exportación, serían forzadas a llevar a cabo grandes recortes de producción y despidos tanto de obreros industriales como de empleados de oficina. Esto tendría un fuerte efecto depresivo en toda la economía china.
Recientemente, China ha empezado a abrir parcialmente sus bancos a la propiedad extranjera. Si los banqueros de Wall Street, Frankfurt y Tokio adquieren un grado significativo de control sobre el sector financiero chino, los efectos económicos serán probablemente terribles. Algunas empresas estatales grandes con amplias deudas podrían ser forzadas a disminuir la producción y recortar las nóminas. Incluso podría haber un peligro real de una inesperada y masiva retirada de capital monetario, tal como la que provocó la crisis financiera y económica en el este asiático a finales de la década de 1990.
Según la opinión pública burguesa convencional, el capitalismo ya ha sido restaurado en China o está siendo rápida e irreversiblemente restaurado. Sin embargo, como fue el caso de la antigua Unión Soviética, la arena decisiva en la cual una contrarrevolución capitalista tendría que triunfar es al nivel político, en la conquista del poder estatal, no simplemente mediante una extensión cuantitativa del sector privado, ya sea doméstico o extranjero. A su propia manera, la burguesía imperialista, en especial la clase dominante estadounidense, entiende muy bien lo anterior. De ahí el abierto respaldo de los gobiernos de Estados Unidos e Inglaterra hacia los partidos y fuerzas agresivamente anticomunistas en el enclave capitalista de Hong Kong, una antigua colonia británica que es la única parte de la República Popular China (excepto Macao) donde el PCCh no ejerce el monopolio del poder y organización políticos. Por ende, también los gobernantes de Estados Unidos insisten en la necesidad de una “liberación política” en China.
Aspirando a repetir la destrucción contrarrevolucionaria de la Unión Soviética en 1991-92, los imperialistas quieren promover una oposición política anticomunista en China, basada principalmente en la nueva clase de empresarios capitalistas y los elementos entre los funcionarios del PCCh y el estrato de gerentes-profesionistas-tecnócratas atados estrechamente al capital nacional y extranjero.
Al mismo tiempo, el imperialismo estadounidense ha estado incrementando la presión militar sobre China, construyendo bases en Asia Central, intentando rodear a China con instalaciones militares y estableciendo un pacto con Japón el año pasado para defender el bastión capitalista de Taiwán, cuya burguesía sostiene considerables inversiones en la China continental. El Pentágono está tratando de llevar a cabo una estrategia abiertamente anunciada por la pandilla de Bush en Washington para neutralizar el pequeño arsenal nuclear de China en caso de un primer ataque nuclear estadounidense. Como trotskistas, estamos por la defensa militar incondicional de China y los estados obreros burocráticamente deformados restantes —Corea del Norte, Vietnam y Cuba— ante un ataque imperialista y la contrarrevolución capitalista. En particular, apoyamos las pruebas y posesión de armas nucleares de China y Corea del Norte, como una medida disuasiva necesaria contra un chantaje nuclear imperialista.
A pesar y en parte debido a su rápido crecimiento económico y especialmente industrial, China ha llegado a ser una caldera hirviente de descontento popular. Un enorme y estratégicamente poderoso proletariado industrial enfrenta a una sociedad de absoluta y creciente inequidad y desigualdad. Como parte de sus reformas orientadas al mercado, el régimen estalinista de Beijing ha dejado sin recursos financieros al servicio de salud pública y la educación primaria, cuando, más que nunca antes, tales recursos están disponibles para solventar las necesidades básicas del pueblo trabajador chino. Han ocurrido extensas y continuas protestas obreras contra despidos en empresas estatales, por salarios, pensiones y otras prestaciones no pagadas, y abusos similares. Furiosas protestas de campesinos son muy comunes en el campo, y frecuentemente incluyen enfrentamientos violentos con la policía, contra la toma de tierras por parte de funcionarios locales del PCCh dedicados a la especulación inmobiliaria.
La burocracia gobernante está claramente dividida entre los elementos que quieren que las “reformas” económicas continúen sin perder intensidad, y los que quieren más intervención estatal para frenar los estragos de la mercantilización y, por lo tanto, contener el descontento, y otros que procuran regresar a la economía burocráticamente planificada. En algún punto, probablemente cuando los elementos burgueses de dentro y alrededor de la burocracia se movilicen para eliminar el poder político del PCCh, las múltiples tensiones sociales explosivas de la sociedad china harán estallar en pedazos la estructura política de la casta burocrática gobernante. Y cuando eso pase, el destino del país más poblado de la Tierra será planteado agudamente: ya sea por una revolución política proletaria que abra el camino al socialismo o el regreso a la esclavitud capitalista y la subyugación imperialista.
Nosotros estamos por una revolución política proletaria que barra con la opresiva y parasitaria burocracia estalinista y la remplace con un gobierno basado en consejos de obreros y campesinos democráticamente electos. Tal gobierno, bajo la dirección de un partido leninista-trotskista, restablecería una economía centralmente planificada y administrada —incluyendo el monopolio estatal del comercio exterior— no por el arbitrario “comandismo” de una casta burocrática excluyente (que ha producido desastres tales como el del “Gran Salto Adelante” de Mao a finales de los años 50), sino por la más amplia democracia proletaria. Este gobierno expropiaría a la recién surgida clase de empresarios capitalistas chinos y renegociaría los términos de la inversión extranjera según los intereses de la población obrera china, insistiendo, por ejemplo, en mantener las condiciones de los trabajadores por lo menos al mismo nivel que en el sector estatal. Un gobierno obrero revolucionario en China promovería la colectivización voluntaria de la agricultura sobre la base del cultivo mecanizado y científico a gran escala, reconociendo que esto requiere ayuda material sustancial de revoluciones obreras exitosas en los países económicamente más avanzados.
Una revolución política proletaria en China alzando la bandera del internacionalismo socialista sacudiría en verdad al mundo. Haría añicos el clima ideológico de la “muerte del comunismo” propagado por las clases gobernantes imperialistas desde la destrucción de la Unión Soviética. Radicalizaría al proletariado de Japón, la fuerza industrial y el amo imperialista del este asiático. Provocaría una lucha por la reunificación revolucionaria de Corea —mediante una revolución política en la asediada Corea del Norte y una revolución socialista en la Corea del Sur capitalista— y reverberaría entre las masas del sur de Asia, Indonesia y las Filipinas, subyugadas por la austeridad imperialista. Sólo mediante el derrocamiento del dominio de la clase capitalista internacionalmente, particularmente en los centros imperialistas de América del Norte, Europa Occidental y Japón, puede conseguirse la completa modernización de China como parte de un Asia socialista. Es con el fin de proporcionar la dirección necesaria del proletariado en estas luchas que la Liga Comunista Internacional lucha por reforjar la IV Internacional de Trotsky, el partido mundial de la revolución socialista.
El desarrollo económico y la perspectiva mundial comunista
La diferencia entre Hart-Landsberg y Burkett por un lado y Lippit por el otro no es fundamentalmente sobre una evaluación empírica de las condiciones socioeconómicas cambiantes en China durante el pasado cuarto de siglo de la era de “reformas”. Por supuesto que tienen diferencias importantes al respecto —por ejemplo, sobre en qué medida cuantitativa se ha superado la pobreza—. Pero lo que básicamente separa a Hart-Landsberg y Burkett de Lippit es lo que podría nombrarse una jerarquía de valores diferente. Los primeros elevan los antiguos valores de igualdad y comunalidad por encima de la expansión de las fuerzas productivas, ignorando que esto último es una condición necesaria para la liberación de la mayoría de la humanidad de la escasez y el trabajo penoso. Así, argumentan en su réplica: “El éxito de China según los criterios de desarrollo estándares (crecimiento económico, afluencias de inversión extranjera directa y exportaciones), lejos de crear las condiciones para el éxito real o potencial en lo referente al bienestar humano, pudo haber minado, en cambio, las condiciones del desarrollo humano para la mayoría de la población trabajadora china.”
No menos que Lippit, o incluso que los partidarios del neoliberalismo, Hart-Landsberg y Burkett creen que el capitalismo en su presente forma “globalizada” se ve forzado a maximizar el crecimiento económico medido a través del incremento de los bienes y servicios. Esto es directamente contrario al entendimiento marxista de que el modo de producción capitalista y el sistema estado-nación, los cuales están enraizados en el impulso por la acumulación privada de ganancias, detienen el desarrollo progresista de las fuerzas productivas a escala mundial. Un ejemplo es el profundo y creciente empobrecimiento de las masas del África semicolonial, América Latina y partes de Asia.
Escribiendo a principios de los años 30 en el contexto de la depresión económica mundial y el resurgimiento de las rivalidades interimperialistas que pronto llevaron a la Segunda Guerra Mundial, León Trotsky explicó:
“El capitalismo se ha sobrevivido a sí mismo como sistema mundial. Ha dejado de cumplir su misión esencial, el incremento del poder y el bienestar humano. La humanidad no puede permanecer en el nivel que ha alcanzado. Sólo un poderoso incremento en las fuerzas productivas y una organización de la producción y la distribución racional y planificada, esto es, socialista, puede asegurar a la humanidad —a toda la humanidad— un nivel de vida decente y al mismo tiempo darle el precioso sentimiento de libertad con respecto a su propia economía. Libertad en dos sentidos —primero que nada, el hombre no estará más obligado a dedicar la mayor parte de su vida al trabajo físico. Segundo, ya no será más dependiente de las leyes del mercado…
“La tecnología liberó al hombre de la tiranía de los viejos elementos —tierra, agua, fuego y aire— sólo para sujetarlo a su propia tiranía. El hombre dejó de ser un esclavo de la naturaleza para convertirse en un esclavo de la máquina, y todavía peor, un esclavo de la oferta y la demanda. La actual crisis mundial testifica de manera especialmente trágica cómo el hombre, que se sumerge al fondo del océano, que se eleva a la estratosfera, que conversa a través de ondas invisibles con las antípodas, cómo este orgulloso y osado gobernante de la naturaleza permanece siendo esclavo de las fuerzas ciegas de su propia economía. La tarea histórica de nuestra época consiste en remplazar el incontrolable papel del mercado por la planeación razonable, disciplinando las fuerzas de la producción, obligándolas a trabajar juntas en armonía y obedientemente para servir a las necesidades de la humanidad. Sólo sobre esta nueva base social el hombre será capaz de estirar sus cansados miembros y —todo hombre y toda mujer, no sólo unos pocos seleccionados— convertirse en un ciudadano completo en el reino del pensamiento.”
—“En defensa de la Revolución Rusa” (1932), reimpreso en Leon Trotsky Speaks [Discursos de León Trotsky] (1972)
Esta genuina visión marxista del futuro es completamente ajena al pensamiento de Hart-Landsberg y Burkett.
Panaceas anarco-populistas...
Lo que Hart-Landsberg y Burkett contraponen al neoliberalismo es la noción de una “economía centrada en los trabajadores y la comunidad”. Tanto el término como el concepto son totalmente ajenos al marxismo. “Comunidad” es un término convencional burgués que sirve para oscurecer las divisiones de clase y los conflictos de intereses en la sociedad. Aplicada en particular a China, la noción de una “economía centrada en los trabajadores y la comunidad” oscurece la diferencia de clases entre los trabajadores y los campesinos. El último es un estrato pequeñoburgués cuyos ingresos se derivan de la propiedad y venta de bienes. Los campesinos tienen un interés material en que los productos comestibles y otros productos agrícolas que ellos venden tengan precios altos en comparación con los precios de los bienes manufacturados que deben comprar tanto para la producción (por ejemplo, fertilizantes químicos, equipo de cultivo) como para el consumo personal. Además, el interés de los campesinos por los precios altos en los productos comestibles no es eliminado mediante la transformación de las parcelas familiares en colectivos agrícolas. El ingreso para los miembros de los colectivos sigue dependiendo en gran medida de los precios que reciben al vender su producción, ya sea a una agencia gubernamental de aprovisionamiento o en el mercado privado.
A pesar de declararse marxistas, la perspectiva de Hart-Landsberg y Burkett equivale a una forma de anarco-populismo. Su noción de una “economía centrada en los trabajadores y la comunidad” tiene una afinidad con el clásico programa de una federación de comunas políticamente autónomas y en gran medida económicamente autosuficientes asociado con el aventurero anarquista Mijaíl Bakunin en el siglo XIX. Esto puede observarse en la naturaleza de su crítica a la economía china durante la era de Mao, al sostener que la sobrecentralización de la economía fue ineficiente y, de manera más importante, al identificar implícitamente una economía centralmente planificada con control político autoritario:
“La planificación económica se había vuelto sobrecentralizada y, conforme la economía se volvía más compleja, incapaz de responder efectiva y eficientemente a las necesidades de la gente...
“Había una necesidad crítica de construir sobre la solidez de los logros obtenidos por China en el pasado y de conferir poder a los obreros y campesinos para crear nuevas estructuras de toma de decisión y planificación. Entre otras cosas, esto implicaba una reestructuración y descentralización de la economía y de la toma de decisiones por parte del estado para aumentar el control directo de los productores asociados sobre las condiciones y productos de su trabajo.”
Hart-Landsberg y Burkett condenan las crecientes desigualdades generadas por el programa de “reformas” orientadas al mercado. No obstante, lograr un nivel uniforme de salarios y prestaciones en todas las diferentes empresas, industrias y regiones necesariamente requiere una economía centralmente administrada. Solamente un sistema así es capaz de redistribuir los recursos económicos de las empresas, industrias y regiones más productivas hacia las menos productivas.
En las aproximadamente 150 páginas de “China y el socialismo” y la réplica a Lippit y otros, Hart-Landsberg y Burkett no explican cómo una “economía centrada en los trabajadores y la comunidad” funcionaría en los hechos. La mayor parte del tiempo usan esa formulación como un mantra para espantar a los males del neoliberalismo. En algún momento dan como un ejemplo hipotético “la creación de un sistema nacional de salud”, explicando que:
“esto requeriría desarrollar una industria de la construcción para edificar clínicas y hospitales, una industria farmacéutica para tratar enfermedades, una industria de máquinas-herramientas para hacer equipo, una industria de programas de computación para llevar un registro y un sistema educativo para entrenar doctores y enfermeras, etc., todo determinado por el desarrollo de las necesidades y capacidades de la población a los niveles local, nacional y regional.”
En ningún lugar mencionan las instituciones políticas y mecanismos económicos estructurales necesarios para lograr esta loable tarea. ¿Cómo se determinaría la fracción del total de recursos económicos disponibles a gastar en el sistema de salud, y no en otras necesidades tales como la inversión en la expansión industrial y la infraestructura, defensa militar, educación, pensiones, etc.? La coordinación de actividades económicas diferentes (por ejemplo construcción, equipo médico, programas de computación) para desarrollar el sistema de salud requeriría una planificación y administración centralizada. Tal sistema es totalmente compatible con la participación democrática activa de los trabajadores en el lugar de producción, por ejemplo, aconsejando sobre el mejor uso de la tecnología, estableciendo y reforzando estándares seguros, manteniendo una disciplina laboral y cosas por el estilo. La división del total de los recursos económicos entre necesidades contendientes debería ser debatida y decidida en el nivel más alto de un gobierno basado en la democracia proletaria, es decir, un gobierno de consejos obreros y campesinos. La democracia proletaria es esencial para el funcionamiento racional de una economía planificada.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/27/china.html
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2015.10.11 13:40 qryq Rusia implacable con los yihadistas.

Los cazas rusos han realizado 67 nuevos vuelos, destruyendo a 60 objetivos del Estado Islámico en Siria. Asimismo, eliminaron a 2 comandantes y 200 combatientes del grupo yihadista, informó el Estado Mayor de Rusia.
<>, ha afirmado el subjefe del Estado Mayor de Rusia, el teniente general Ígor Mákushev, citado por RIA Novosti. En general, los aviones han realizado 67 vuelos desde la base aérea Jmeimim que alberga a los militares rusos que llevan a cabo las misiones en Siria, en el marco de la operación antiterrorista en el país.
Por otra parte, <>, informó el militar.
A lo largo de la operación, las Fuerzas Aéreas rusas destruyeron en Siria un taller de reparación de vehículos blindados, 17 unidades de equipamiento militar y 2 sistemas de lanzacohetes múltiples, entre otros elementos. Se reporta que los ataques fueron dirigidos contra los mandos de control, centros de entrenamiento y centros de comunicación de los terroristas en las provincias Raqqa, Latakia, Hama, Idlib y Alepo.
Ataque aéreo contra una base del Estado Islámico camuflada en los bosques de Siria
El segundo video refleja la ofensiva aérea contra la base de entrenamiento que los terroristas poseían en una zona boscosa cerca de la localidad de Mgayriya, en la provincia siria de Latakia. <>, confirman las autoridades rusas.
En el siguiente documento gráfico, la aviación rusa ataca las fortificaciones de los terroristas cerca de Tertiyah. La explosión de las municiones y el incendio del combustible provocó la destrucción completa del equipamiento militar terrorista en la zona.
En el último video, una bomba de la Fuerza Aérea rusa alcanza una base que el Estado Islámico había camuflado en un bosque, también cerca de Tertiyah. <>, finaliza el Ministerio de Defensa de Rusia.
El Ejército sirio carga contra los terroristas del EI por tierra y aire. Rusia advierte a los países cómplices del terrorismo yihadista
Con helicópteros de combate, tanques y baterías de artillería, el Ejército de Siria ha reanudado con más fuerza que nunca su ofensiva contra los terroristas del Estado Islámico (EI) en la provincia de Hama, gracias a que las acciones de la Fuerza Aérea de Rusia ha debilitado sustancialmente al grupo terrorista en tan solo una semana.
El Ejército sirio ha comenzado a bombardear posiciones de los grupos terroristas ubicados en el límite entre las provincias de Hama e Idlib, cerca de varios asentamientos. El fuego se lleva a cabo simultáneamente con varias baterías de sistemas de artillería de diferente calibre y del sistema Grad, a lo que se añaden los bombardeos desde helicópteros de combate.
Asimismo, el jefe del Estado Mayor sirio, Alí Abdulá Ayub, ha anunciado que los ataques aéreos rusos contra los objetivos del Estado Islámico han socavado la capacidad combativa del grupo terrorista. Rusia emprendió el operativo antiterrorista en Siria el pasado 30 de septiembre a petición del presidente Bashar al-Assad. Según el Ministerio ruso de Defensa, su Fuerza Aérea ya ha causado daños significativos en el sistema de mando y la logística de los terroristas suicidas.
El Estado Islámico mata a un alto comandante iraní en Siria
El general de brigada Hossein Hamedani ha sido asesinado a manos de milicianos del grupo terrorista Estado Islámico en las afueras de la ciudad siria de Alepo durante la noche de este jueves, afirman en un comunicado los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica.
El grupo yihadista Estado Islámico ha asesinado al alto comandante iraní Hossein Hamedani mientras se encontraba dando asesoramiento militar al Ejército sirio en su lucha contra los militantes Takfiris en el país árabe, informa la agencia iraní IRNA.
<>, reza el comunicado de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Tras reunirse en Damasco con el presidente sirio a principios del mes de septiembre, el viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Hosein Amir Abdollahian, afirmó que el mandatario Bashar Al Assad juega un rol esencial para que termine la violencia en la región. El alto funcionario iraní recalcó que no hay alternativa para acabar con la guerra civil sin contar con Assad y aseguró que Irán no escatimaría esfuerzos para lograr la estabilidad en Siria.
Así es la táctica usada por Rusia en su operativo contra el Estado Islámico en Siria
Rusia sigue atacando las posiciones del Estado Islámico en Siria con gran intensidad y eficacia. El operativo antiterrorista comenzó el 30 de septiembre y en poco más de una semana se han llevado a cabo 120 vuelos de combate que destruyeron 110 objetivos, según el Ministerio ruso de Defensa.
La Fuerza Aérea de Rusia, que activó el 30 de septiembre su operativo antiterrorista en Siria, ataca nudos de comunicaciones de los combatientes del Estado Islámico, sus sedes y presuntos dispositivos de armas y municiones, combustible y alimentos.
Además, las fuerzas aeroespaciales rusas bombardean vehículos, muchos de los cuales pertenecían antes al ejército iraquí o las fuerzas armadas sirias, o se encontraban en almacenes estadounidenses desde la guerra en Irak.
El número de vuelos de combate realizados indica que se utiliza la táctica de guerra rápida Murad Gazdíev, que se encuentra en la base aérea de las fuerzas aéreas rusas en Siria.
Los ataques no solo se llevan a cabo por medio de cazas, sino también de buques. El 7 de octubre cuatro buques de la Flotilla rusa del mar Caspio lanzaron 26 misiles de crucero navales Kalibr contra infraestructuras del Estado Islámico en Siria, destruyendo 11 objetivos.
Advertencias rusas a los patrocinadores del terrorismo en Siria
Según el periódico “Opinión Hoy” de Kuwait, Rusia ha enviado mensajes a algunos países patrocinadores del terrorismo, como Arabia Saudí y Qatar, advirtiéndoles de serias consecuencias en el caso de que suministren a los grupos terroristas en Siria misiles antiaéreos portátiles, siguiendo así el escenario ocurrido en Afganistán en la década de 1980.
Cabe señalar, señala el periódico, que el liderazgo ruso considera la lucha contra los militantes en Siria, como un tema de seguridad nacional para Rusia y esto se refleja en la unanimidad alcanzada por todos los parlamentarios y medios rusos a esta intervención, que ha sido pedida por las autoridades sirias de acuerdo a las reglas del Derecho Internacional.
Esta intervención busca impedir que los grupos terroristas avancen más en Siria, el principal aliado de Rusia en Oriente Medio, y restaurar la influencia rusa en la región en su conjunto.
Este mensaje fue también una respuesta a la declaración de 55 clérigos wahabíes saudíes en favor de una “yihad” contra los militares rusos en Siria. Este anuncio resultó embarazoso para el gobierno saudí, que teme las consecuencias de tal declaración, que apoya abiertamente a los grupos terroristas en Siria.
Los círculos oficiales saudíes están manteniendo un silencio total sobre la intervención de Rusia en Siria con el fin de evitar un choque con Moscú en un momento en el que Arabia Saudí está empantanada en la guerra de Yemen y sufre una grave crisis financiera, incluyendo un aumento del déficit presupuestario, como consecuencia de su implicación en este conflicto y la caída en los precios del petróleo.
El liderazgo saudí es muy consciente de que el actual escenario es muy diferente al de la guerra de Afganistán contra los soviéticos de hace 35 años. En primer lugar Rusia es un estado avanzado tecnológicamente y gobernado por un presidente competente y muy popular, Vladimir Putin, diferente a los antiguos dirigentes soviéticos. Rusia ya no es tampoco un estado que exporta la ideología comunista y en Rusia hay libertad religiosa, así que los saudíes no pueden utilizar el arma de la religión contra Moscú.
De momento y llevadas por el temor, las autoridades saudíes han amenazado con procesar a todos los clérigos saudíes que realizaron el llamamiento con el argumento que éste habría violado la orden real que prohíbe a los saudíes luchar en lugares de conflicto. Entre ellos hay, sin embargo, algunas personalidades importantes del establishment religioso saudí por lo que no cabe esperar que el régimen de Riad vaya más allá de estas advertencias.
La advertencia a Turquía vino en forma de gesto militar consistente en la penetración de aviones rusos en dos ocasiones en el espacio aéreo turco. Esto fue algo deliberado, según la OTAN. Si esto fuera cierto, se trataría, sin duda, de una advertencia clara. Algunos observadores turcos han señalado que se trató de un mensaje al gran patrocinador del terrorismo en Siria, el presidente Recep Tayyip Erdogan, para que permanezca calmado y revierta su intervencionismo en Siria, que se traduce en el permiso a los terroristas para que pasen, ellos y sus armas, por el territorio turco y crucen la frontera hacia Siria. Fue gracias a este apoyo que los grupos terroristas, como el Frente al Nusra, fueron capaces de tomar varias ciudades estratégicas, como Idleb y Yisr al Shugur.
Erdogan dudará mucho, sin embargo, antes de dar órdenes para derribar cualquier avión ruso, como hizo con un avión sirio que penetró en el espacio aéreo turco hace unos meses.
Putin ha hecho más en Siria en dos semanas que Obama en dos años
El presidente del Comité de Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Ed Royce, cree que Rusia ha dado más pasos en Siria en las dos últimas semanas que Estados Unidos en los dos últimos años.
<>, declaró Ed Royce citado por 'The Washington Times'. Según el presidente del Comité, los rusos <>.
<> dijo.
El 30 de septiembre Rusia anunció la entrada en Siria de sus Fuerzas Aéreas para ayudar al presidente sirio, Bashar al-Assad, a combatir al movimiento terrorista del Estado Islámico. Además, este miércoles Rusia lanzó sus nuevos misiles de crucero de alta precisión contra elementos de infraestructura del Estado Islámico en Siria, destruyendo 11 objetivos.
Estados Unidos ha admitido su derrota en Oriente Medio
Los últimos pasos de la política exterior de Barack Obama —una crítica dura a Israel, un 'coqueteo' con Irán y negociaciones con el Estado Islámico— sugieren que Estados Unidos parece haber admitido la derrota en la lucha contra el terrorismo islamista y ahora está pensando en cómo mitigar los efectos, sostiene el politólogo y periodista ruso Antón Krylov.
El politólogo y periodista ruso Antón Krylov escribe en un artículo para 'Vzglyad' que si se suman las críticas de EE.UU. a Israel, el 'coqueteo' con Irán, la visita urgente de Barack Obama al nuevo rey saudí y la falta de oposición real al Estado Islámico, <>.
Casi todo el tiempo desde el fin de la política aislacionista, explica él, EE.UU. intervino en los asuntos de otros países sólo si había un 100% de garantía de una victoria fácil. Sin embargo, <>, señala. Como ejemplos, el columnista cita el desembarco de Normandía, cuando la derrota de Hitler a manos de la Unión Soviética ya era inevitable, o los casos de Cuba, Corea del Norte e Irán, países a los que los norteamericanos presionaron, pero tenían miedo de atacar.
El grupo terrorista Estado Islámico, con el que EE.UU. estuvo negociando y quizás lo sigue haciendo, además de cometer asesinatos regulares de rehenes europeos, mata a miles de residentes locales en Siria e Irak y comete un genocidio de yazidíes. Sin embargo, EE.UU. no emprende ninguna acción real, y es que antes, <>, recalca el periodista.
Por un lado, el director de la CIA, John Brennan, anuncia que <>. Sin embargo, cuando el grupo terrorista publicó en línea domicilios y fotografías de 100 soldados estadounidenses, EE.UU. se tomó en serio la amenaza.
<>.
<>, concluye.
General iraní: <>
<>, ha declarado un general iraní.
Las afirmaciones de CNN sobre la supuesta caída de misiles rusos en territorio iraní son una mentira y parte de una guerra psicológica, ha anunciado el general de brigada iraní Moussa Kamali, citado por Ria Novosti. Asimismo, el general ha anunciado que si Occidente tuviera pruebas de lo ocurrido, las mostraría con toda seguridad.
<>, ha declarado Kamali sobre los reportes del supuesto impacto de cuatro misiles de crucero rusos en este país. <>, ha denunciado el militar.
Si los que hacen estas afirmaciones <>, ha insistido Kamali.
<>, ha señalado el general.
El jueves la cadena CNN y varias agencias de noticias habían informado, sin citar sus fuentes, que según EE.UU. cuatro misiles de crucero rusos, lanzados desde el mar Caspio hacia Siria, habían explotado en el territorio de Irán.
Análisis: PORQUÉ YA FRACASÓ LA ESTRATEGIA IMPERIAL CON EL TERRORISMO
La exitosa intervención militar rusa deja SIN SUSTENTO a la estrategia USA-OTAN con el terrorismo en Siria. EEUU y las potencias imperiales JAMÁS OPERARON MILITARMENTE contra las fuerzas terroristas (que ellos mismos entrenaron y enviaron a Siria). Eso explica porque en CASI UN AÑO de supuestos bombardeos de EEUU y sus socios contra Estado Islámico no le produjeron NINGÚN DAÑO a esa organización inventada por la CIA. Y explica porqué prácticamente en solo DIEZ DÍAS el poderío aéreo ruso convirtió en CENIZAS más del 60% de la estructura operativa de Estado Islámico y el resto del terrorismo en Siria.
EEUU JAMÁS ATACÓ A ESTADO ISLÁMICO
Y grafica claramente porque el poderío aéreo ruso en solo DIEZ DÍAS de operaciones aéreas intensivas ya convirtió en CENIZAS más del 60% de la INFRAESTRUCTURA Y CAPACIDAD MILITAR de Estado Islámico y las organizaciones terroristas (en las últimas 24 horas cazas Su-34M y Su-25SM atacaron 60 objetivos terroristas matando a 200 yihadistas y dos comandantes, según el Estado Mayor ruso).
Y la CONCLUSIÓN es sencilla. EEUU y sus aliados JAMÁS ATACARON al Estado Islámico y al resto de los mercenarios. Por el contrario, sus operaciones aéreas estuvieron dirigidas a dar COBERTURA Y APOYO encubierto al yihadismo terrorista (con alimentos, medicina y logística lanzados desde el aire).
Y como segundo objetivo central los bombardeos de EEUU y sus secuaces se dedicaron a destruir en forma encubierta INFRAESTRUCTURA, SERVICIOS Y ÁREAS VITALES DE LA ECONOMÍA SIRIA para debilitar y ayudar al DERROCAMIENTO del gobierno de Bashar Al Assad.
EL PRIMER FRACASO
Después del primer FRACASO del terrorismo imperial en 2014 (y con el ejército sirio todavía fortificado), EEUU y las potencias imperiales sacaron de la manga un ATENTADO CON ARMAS QUÍMICAS culpando al gobierno sirio de la muerte de centenares de civiles, entre ellos mujeres y niños.
La operación encubierta dio sustento argumental para un pedido de INTERVENCIÓN MILITAR DE LA OTAN que se FRUSTRÓ en el Consejo de Seguridad de la ONU por el veto de Rusia y China. Obama intentó lanzar un BOMBARDEO UNILATERAL para terminar con la estructura militar del gobierno sirio, pero sus socios europeos y el propio Congreso de EEUU lo dejaron SOLO, AISLADO Y DERROTADO.
LA JUGADA IMPERIAL CON ESTADO ISLÁMICO
Finalmente, a principios de este año Washington (y como nuevo diseño estratégico) sacó de la manga la carta ESTADO ISLÁMICO (un producto de la CIA que venía a suceder en el tiempo a Bin Laden y Al Qaeda).
Y nació LEYENDA DEL TERRORISMO INDESTRUCTIBLE de Estado Islámico. Al que las usinas mediáticas de la CIA y el Pentágono convirtieron en la "MAYOR AMENAZA PARA LA HUMANIDAD".
Paralelamente se desarrolló una acción mediática y publicitaria (para promocionar el "terror" de la facción terrorista) montada sobre las FALSAS DECAPITACIONES en cámara de estadounidenses que fueron difundidas a escala planetaria.
Y mediante el MIEDO AL ESTADO ISLÁMICO EEUU y sus satélites europeos lanzaron una nueva estrategia de INTERVENCIÓN MILITAR ENCUBIERTA en Siria, Irak y Medio Oriente. Con la excusa de BOMBARDEAR al Estado Islámico, EEUU y la coalición imperial se apoderaron del espacio aéreo sirio e iraquí, y crearon de hecho una ZONA DE EXCLUSIÓN AÉREA en todo Medio Oriente.
Y los bombardeos (como ya se explicó más arriba) no se ejecutaron contra el Estado Islámico y los grupos mercenarios, sino contra la INFRAESTRUCTURA SIRIA. Para dar cobertura aérea y logística a los grupos terroristas que intentan derrocar al gobierno sirio.
LA IRRUPCIÓN DE RUSIA EN EL TABLERO
Finalmente la DEMOLEDORA INTERVENCIÓN MILITAR RUSA contra el terrorismo desarticuló la estrategia imperial y creó un NUEVO STATU QUO de relaciones de fuerza en el tablero geopolítico y militar sirio.
Rusia en una precisa movida de ajedrez de Putin, pasó a dominar y a CONTROLAR el espacio aéreo sirio.
Terminó en solo diez días con la leyenda manipuladora de ESTADO ISLÁMICO INDESTRUCTIBLE. Y creó su propia ZONA DE EXCLUSIÓN AÉREA, advirtiendo a EEUU y a sus aliados que no INTERFIERAN en sus operaciones contra el terrorismo.
Y como acción DISUASIVA el mando militar ruso desplegó por sorpresa al poderoso crucero Moskva, equipado con los temibles MISILES ANTIAÉREOS S-300 frente a la ciudad costera de Latakia, en Siria.
Frente al poderío neutralizador y destructivo de estos misiles (llamados "cazadores de aviones") los modelos de caza bombarderos de EEUU, Israel y las potencias europeas que actúan en la zona, casi no tienen oportunidad.
En este resumen se condensa el famoso HECHO CONSUMADO de Putin. Que DESARTICULÓ LA ESTRATEGIA IMPERIAL en Siria, y comenzó un proceso militar de EXTERMINIO MASIVO de los grupos terroristas. Que ya CAMBIÓ EL MAPA geopolítico y militar estratégico de Siria y Medio Oriente. Y del cual Washington y sus satélites imperiales todavía no se pueden reponer.
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2015.09.29 13:19 qryq Rusia ataca al yihadismo islámico en todos sus frentes en Siria.

La Fuerza Aérea Rusa desplegada en Latakia comenzaron ayer por la noche fuertes bombardeos contra las posiciones y rutas de suministro del Estado Islámico, todo esto conjuntamente con la Fuerza Aérea Siria que también está empezando a usar los nuevos aviones Rusos para pilotarlos en un futuro sin ayuda Rusa.
Zonas que fueron y son bombardeadas
Al-Raqqa - Los primeros y más importantes bombardeos fueron contra la ciudad de al-Raqqa bastión de ISIS y donde se encuentran los grandes almacenes subterráneos de armamento, también fueron bombardeadas las rutas de suministro que usa el ISIS que pasan por las afueras de la ciudad, llegando desde Turquía hacia Siria e Irak por una de las mas grandes carreteras que pasan a lo largo del Río Éufrates, esta carretera es la yugular del ISIS sin ella no podrían suministrar armamento ni nuevos combatientes ni a Siria ni a Irak.
Deir ez-Zor - Los bombardeos también se centraron en ayudar a las tropas del Ejército Árabe Sirio que se encuentran rodeadas por el Estado Islámico en la ciudad controlando así el aeropuerto y todas las bases militares y que el ISIS intenta apoderarse sin éxito.
Homs - Palmyra - El Ejército Árabe Sirio tomó hace 2 días las antenas de comunicación y el castillo de Palmyra cerca de la ciudad y las ruinas, ahora se preparan para un asalto a la ciudad y la fuerza rusa y siria bombardearon a los terroristas del ISIS que se concentran en toda la zona para intentar repeler la ofensiva.
Todos estos bombardeos se centraron especialmente contra el Estado Islámico dejando un mínimo de 150 terroristas muertos y destruyendo armamentos, vehículos, tanques y bloqueando así el libre movimiento del ISIS por las zonas que controlan.
En un solo día los Bombardeos coordinados rusos y sirios impactaron de forma más brutal al ISIS que un año de "bombardeos" de la supuesta coalición liderada por EEUU, y que durante todo este tiempo no han hecho nada más que hacer un ridículo paripé.
Siria - Latakia - Rusia construye a toda prisa nuevas bases para Helicópteros, mientras que los Mi-17 son aterrizados en terrenos improvisados.
Rusia ya ha comenzado los bombardeos contra el ISIS y el control de los movimientos terroristas por toda siria con drones UAV. En estas nuevas bases Rusas también está colaborando conjuntamente Irán que está desplegando tropas y material militar.
Aviación rusa ataca al ISIS en el este de Alepo
Por primera vez desde su llegada a Siria, la fuerza aérea rusa lanzó una serie de ataques aéreos en la campiña oriental de la gobernación de Alepo, apuntando contra las posiciones del Estado Islámico (ISIS) a lo largo de la autopista Alepo-Deir Hafir mientras el Ejército Árabe Sirio (EAS) atacaba al grupo terrorista en el terreno.
El jueves por la mañana, el Ejército Árabe Sirio - en coordinación con las Fuerzas de Defensa Nacional (FDN) - realizó un poderoso asalto a las posiciones del ISIS en Ayn Sabl, dando como resultado la captura del perímetro suroeste de esta ciudad que se encuentra al este de Tal Rayman y Al-Salijiya.
Ayudando a las fuerzas sirias desde los cielos estaba la fuerza aérea rusa que, según los informes, atacó las posiciones ISIS en el este de Alepo con notable precisión y ferocidad implacable. Estos ataques aéreos también marcan la primera vez que Rusia participa físicamente en los cuatro años de conflicto sirio.
La fuerza aérea rusa también fue vista volando por encima de las gobernaciones de Damasco Campo, Latakia y Hama el jueves por la mañana, pero todos sus aviones regresaron nuevamente al Aeropuerto Militar de Hmamiyat en la ciudad costera siria de Jableh.
Según un oficial de alto rango en el Ejército Árabe Sirio, estos ataques aéreos rusos fueron coordinados con la Fuerza Aérea Árabe Siria, que lanzó sus propias incursiones a lo largo de la carretera Raqqa-Deir Ezzor.
Rusia anuncia envío de buques de guerra a las costas sirias
Varios barcos rusos, encabezados por el crucero de misiles Moskva, han abandonado las aguas territoriales del país euroasiático para dirigirse a la costa de Siria, en el mar Mediterráneo. “De acuerdo con el plan de la preparación de las tropas aprobado a finales de 2014, en la zona oriental del Mediterráneo está programado para este período un ejercicio del grupo naval de la Armada rusa, conformado por el crucero portamisiles Moskva, el patrullero Smetlivi, el buque de desembarco Saratov y buques auxiliares”, indicó el jueves el Ministerio de Defensa de Rusia mediante un comunicado.
El texto precisa además que el portamisiles Moskva ya ha salido de la ciudad portuaria de Sebastopol, situada en Crimea, y se dirige ahora hacia los estrechos del Bósforo y los Dardanelos, en Turquía.
Latakia saluda a los "hermanos rusos"
En el hall el Hotel Meridien de Latakia, cinco rusos están sentados a la mesa en medio de varias familias sirias que disfrutan de la fiesta musulmana del Eid al Adha. "Somos visitantes. Es todo", dijo uno de ellos a AFP. "Se dice que son pilotos de aviones de transporte. Los únicos turistas que hay ahora aquí son sirios", señaló un responsable del hotel.
Los habitantes de esta ciudad costera, un feudo de apoyo al presidente Bashar al Assad, han recibido de una forma entusiasta las noticias de los medios internacionales sobre la llegada de los militares rusos a su región. "Cada mañana, de 6 a 7 horas, veo pasar varios aviones rusos y verdaderamente me siento tranquilo", dice Ahmad, de 50 años, que vive cerca del aeropuerto civil y militar de Bassel al Assad, al sur de Latakia.
Para un experto de Latakia, que habló bajo la condición del anonimato, "todo el material ultrasofisticado es operado por los rusos, como por ejemplo la guía de los drones. Son ellos también los que entrenan a los pilotos sirios".
"Hace tres días, dos cohetes cayeron sobre el aeropuerto. Los rusos detectaron inmediatamente el lugar del lanzamiento, situado a 20 kms de la base, y dos aviones despegaron para reducirlo a cenizas", añadió.
A excepción de un soldado en uniforme, ninguna actividad era visible en el exterior del complejo militar sirio de Al Sanubar, situado en medio de un bosque de pinos, al norte del aeropuerto.
Sin embargo, la presencia rusa está en el centro de todas las conversaciones. "Eran amigos y ahora se han convertido en hermanos, mucho más que muchos árabes. Antes, Rusia nos defendía diplomáticamente y ahora nos protege militarmente", señaló Rima, una estudiante de 25 años.
"No hay nada más maravilloso cada mañana que beber un café y fumar una narguila en mi balcón mientras escucho el ruido de los aviones rusos", dijo Nafaa, un comerciante de 46 años que vive en Sharashir, a 3 kms del aeropuerto.
Sentado en un café del barrio de Sheij Daher, Fadi, un ingeniero de 40 años, se muestra también muy contento con los rusos. "Yo soy laico y pertenezco a una minoría religiosa. (La presencia de los rusos) es la mejor cosa que puede ocurrir, puesto que ellos van a impedir a los extremistas avanzar e incluso van a conseguir derrotarlos", señaló.
Latakia está habitada, en su mayor parte, por alauíes, un grupo religioso que apoya al Estado sirio. Más de la mitad de la población de la ciudad, 400.000 habitantes, son miembros de esta confesión.
"La implicación militar rusa significa un giro decisivo", declaró un alto responsable sirio a AFP. "Rusia ha demostrado que no hay solución sin Bashar al Assad y que hace falta implicar a su ejército en la guerra contra el EI".
Él indicó que "Moscú quiere recordar a EEUU que sus relaciones con Siria datan de hace más de 50 años y que este país está bajo su zona de influencia. Es también un mensaje a los países de la región de que Rusia busca convertirse en un actor principal":
Portaaviones chino atraca en base rusa en Siria
El portaaviones chino Liaoning (CV-16) atracó el pasado sábado en Siria, en la base militar de Rusia en la provincia de Tartus. El portal Web israelí DEBKAfile, en su informe más reciente, publicado este sábado, revela que el portaaviones chino Liaoning, un buque de misiles teledirigidos de la Armada de China y un número de tropas, han llegado a Tartus, donde Rusia tiene una base militar y ha estacionado varios de sus submarinos y buques de guerra.
El mencionado medio israelí confirma que Liaoning es el mismo buque chino que anteriormente se dijo que viajaba rumbo a las costas de Tartus en Siria. No se sabe cuántas aeronaves militares transporta el portaaviones CV-16 —se cree que varios cazas polivalentes chinos modelo Shenyang J-15— además se espera que en las próximas semanas lleguen más aviones de este tipo.
Según DEBKAfile, la Fuerza Aérea china enviará al menos un escuadrón de dichos aviones de combate: una parte se estacionará en el Liaoning y otra tendrá que despegar desde la base militar de Rusia en la provincia noroccidental de Latakia.
Este movimiento de tropas, junto con el aumento de la presencia militar de Rusia en Siria, pone en peligro la posición estratégica y militar del régimen de Tel Aviv, asegura el DEBKAfile.
Las fuentes militares de dicho medio israelí aseguran que China busca mantener una larga presencia militar en Siria, y por ello próximamente llegarán a Siria 1 000 marines chinos, helicópteros antisubmarinos Z-18F y para el transporte de tropas modelo Z-18J.
Hasta el momento no ha habido ningún comentario por parte del Gobierno ruso, chino o sirio sobre este informe. De ser confirmada la información, sería la primera vez que China se involucra, de manera directa, en la crisis de Siria.
Rusia envía diariamente a Siria un avión con armamento y tropas
Rusia envía diariamente a Siria un avión de transporte militar cargado con tropas y armamento, revela una fuente militar entrevistada el sábado pasado por la agencia AFP.
Desde hace dos semanas y hasta el sábado por la mañana, un avión de carga ruso aterriza cada mañana en la base militar de Hmeimim (en la provincia noroccidental de Latakia)", ha dicho una fuente militar.
Según la fuente, estas aeronaves militares de carga llevan los colores de la bandera rusa y transportaban armamento y personal militar, y posiblemente también tropas rusas. Rusia está construyendo una nueva base militar en Latakia, cerca de Hmeimim.
La fuente añade que, cuando los aviones aterrizan, varios camiones de medio tonelaje descargan y transportan la carga de las aeronaves fuera del aeropuerto, pero no especifica el destino final del cargamento.
También, asegura, varios cazabombarderos acompañan a estos aviones para protegerlos. No ha especificado el modelo de los aviones de carga o los cazabombarderos pero las fotos y los videos divulgados muestran aviones de carga modelo Ilyushin Il-76MD y cazabombarderos Sukhoi Su-24.
Iraq autoriza a los aviones sirios a atacar convoyes del EI en su territorio
Según el periódico Al Quds al Arabi, que cita una fuente de confianza del mando del Ejército sirio, Damasco recibió hace unos pocos días una carta formal del Ministerio de Defensa iraquí en la que éste último manifiesta que Bagdad no vería con malos ojos que los aviones de la Fuerza Aérea siria penetren en el espacio aéreo iraquí para lanzar ataques aéreos contra convoyes terrestres del grupo terrorista EI que discurran por el territorio iraquí, cerca de la frontera entre Iraq y Siria.
Esta coordinación entre ambos países se produce en un momento en el que existen informaciones acerca de la llegada de modernos cazas rusos enviados por Moscú a Siria en los últimos días o la próxima llegada de los mismos en un próximo futuro, dentro del marco de la guerra que el Ejército sirio libra contra las organizaciones terroristas en grandes áreas del país.
El permiso iraquí indica que es la Fuerza Aérea siria asumirá un papel mayor de la lucha contra el terrorismo no sólo en la propia Siria, sino fuera del país también, y que ella podrá a partir de ahora realizar persecuciones en caliente dentro del territorio iraquí.
Fuerte bombardeo contra objetivos del EI en Raqqa
Este anuncio se produce poco después de que la Fuerza Aérea siria llevara a cabo su mayor ataque contra la ciudad de Raqqa, la capital del "califato" del EI y capital de la provincia del mismo nombre. Doce puntos de la ciudad han sido atacados causando un gran número de muertos y heridos en las filas de los militantes así como importantes daños materiales a sus cuarteles generales, incluyendo la sala de operaciones situada en una antigua guardería cerca de la Escuela de Yawad Anzur, donde todos los miembros del EI que estaban en su interior resultaron muertos.
Un taller para fabricar coches bomba y explosivos improvisados fue destruido también así como la sede del servicio de inteligencia del EI.
Posteriormente al bombardeo, militantes del EI cerraron las calles que conducían a los sitios bombardeados y registraron números cafés de Internet. Aparatos de la coalición liderada por EEUU han estado sobrevolando Raqqa para comprobar los daños causados por el ataque de la Fuerza Aérea siria.
Cese al fuego en Zabadani / Fuah y Kafraya
Las partes en conflicto han llegado a un acuerdo sobre todos aspectos relacionados con un alto el fuego total en Kafraya y Fuah, al norte de Idlib, y en Zabadani, Damasco campo.
El acuerdo, bajo supervisión de la ONU, incluye la retirada de los terroristas atrincherados en la ciudad de Zabadani, ya casi bajo control total del gobierno, y la evacuación de los civiles de las aldeas de Fua y Kafraya sitiadas por los terroristas en la provincia de Idlib.
Se pondría en práctica durante los seis meses, en los cuales habría un alto el fuego prolongado en estas áreas. La evacuación de heridos de ambos lados podría comenzar tan pronto como el viernes.
El acuerdo se produjo apenas días después de que fuerzas del gobierno sirio y Hezbolá, por un lado, y los insurgentes que luchan contra Siria, por el otro, acordaran un tercer alto el fuego en las zonas desde agosto.
El Ejército sirio lanzó ataque por sorpresa al este de Deir Ezzor
El miércoles por la mañana, el Estado Islámico (ISIS) se enfrentó a una de sus más serias amenazas en los últimos meses, cuando la Brigada 137 de Artillería de la División 17 de Reserva del Ejército - en coordinación con la Brigada 104 de la Guardia Republicana, las Fuerzas de Defensa Nacional (FDN), y los hombres de la tribu Shaytat lanzaron un ataque sorpresa al pueblo de Al-Khareetah en la provincia de Deir Ezzor.
Las fuerzas armadas sirias atacaron Al-Khareetah después de una exitosa campaña para asegurar las montañas de Al-Bardah ubicadas directamente al oeste de la capital de la provincia del Deir Ezzor, junto con la reciente captura de la colina estratégica de Tal Kroum al sur de la mezquita del distrito de Al-Hawiqah.
De acuerdo con un informes de campo de un miembro de la Guardia Republicana, el fuerzas armadas sirias y la tribu Shaytat eliminaron a unos 60 combatientes enemigos, mientras avanzaron hacia la ruta de suministro primaria del ISIS entre las gobernaciones de Raqqa y Deir Ezzor al este de Siria.
Al-Khareetah se asienta a menos de 20 kilometros al oeste de la pequeña carretera que conduce a la campiña de Homs este y a menos de 1 km al este de la imperativa autopista Raqqa-Deir Ezzor; si ambas autopistas son cortadas, la banda terrorista tendría completamente bloqueadas sus rutas de suministro primarias a Deir Ezzor.
Los sirios celebran la presencia militar rusa e iraní para combatir al terrorismo
Un alto comandante de las Fuerzas de Defensa Nacional de Siria ha saludado la ayuda militar de Teherán y Moscú a su país y ha asegurado que el grupo terrorista EI será pronto completamente eliminado por Rusia e Irán. “La poderosa presencia de Irán y Rusia erradicará al EI”, dijo Sheij Fayez Abdel Rahman Sheij Namis a Fars News el jueves.
Él dijo que la nación siria saluda la presencia de Rusia e Irán y aprecia la ayuda militar que ambos países prestan para combatir a los terroristas. “El pueblo sirio y el de Irán confían en Rusia e Irán más que en EEUU en la guerra contra el EI”, indicó Namis. Las Fuerzas de Defensa Nacional son formaciones civiles que luchan junto al Ejército sirio contra los terroristas.
Otros responsables sirios saludaron el apoyo militar de Irán y Rusia en la campaña contra el terrorismo.
“Siria saluda la asociación militar con Irán y Rusia en lucha contra el EI en Siria y asume los esfuerzos realizados por estos países que son legales y alejados de los dobles raseros y en línea con la salvaguardia de nuestra seguridad nacional”, dijo Yamal Rabih, un legislador sirio, a Fars News el domingo.
El ministro de Exteriores de Siria, Walid Muallim, dijo el jueves que Damasco podría pedir ayuda a Rusia para que esta última envíe tropas a Siria a luchar al lado de las fuerzas gubernamentales en contra de los grupos terroristas en el país, si fuera necesario.
Además, el embajador de Siria en la ONU, Bashar Yaafari, dijo anteriormente que Rusia tenía todo el derecho a llevar a cabo ataques aéreos contra el EI en el suelo del país.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, afirmó el viernes que la participación de Rusia en las operaciones contra el grupo terrorista El en Siria podría ser discutida en un formato bilateral si tal petición era realizada.
“Si hubiera una petición, entonces naturalmente ella sería discutida y revisada en el marco de los contactos bilaterales y el diálogo bilateral. Es muy difícil de hablar de este tema de forma hipotética”, señaló Peskov.
Asimismo, Irán y Siria han suscrito también varios acuerdos de cooperación y consejeros iraníes han proporcionado asesoramiento a las tropas sirias en su combate contra los grupos terroristas.
EL PENTÁGONO ADMITE QUE ENTRENA A TERRORISTAS EN SIRIA
Insólita ADMISIÓN PUBLICA (con total impunidad) de lo que ya se sabía y EEUU negaba. Titulo principal de la agencia Reuters de ayer: REBELDES SIRIOS ENTRENADOS POR WASHINGTON ENTREGAN EQUIPOS A FRENTE NUSRA DE AL QAEDA. Y desarrolla la información más abajo:
"Rebeldes sirios ENTRENADOS por Washington entregaron parte de su equipamiento al Frente Nusra -relacionado con Al Qaeda-, a cambio de un paso seguro, dijo el viernes un portavoz del Ejército de Estados Unidos, en el más reciente golpe a los intentos por ENTRENAR A SOCIOS LOCALES para luchar contra el Estado Islámico.
Los rebeldes entregaron el 21 y 22 de septiembre seis camionetas y algunas municiones, cerca de una cuarta parte del equipamiento que se les concedió, a un presunto intermediario del Frente Nusra a cambio de un tránsito seguro, dijo en un comunicado el portavoz del Comando Central de Estados Unidos, coronel Patrick Ryder. Previamente, Ryder había dicho que todas las armas y equipamiento entregados a los rebeldes permanecían bajo su control".
A ver si DECODIFICAMOS esta sorprendente (e impune) declaración del Pentágono informada por Reuters. Primero, lo que el portavoz del Pentágono llama "REBELDES SIRIOS", no son rebeldes. Son TERRORISTAS MERCENARIOS que invadieron Siria con un plan del Pentágono y la inteligencia USA israelí y británica. La inmensa mayoría NO SON SIRIOS (provienen de Europa o de países musulmanes aliados de EEUU) Y no fueron entrenados por la CIA para LUCHAR CONTRA ESTADO ISLÁMICO. Son MERCENARIOS entrenados y financiados por EEUU y sus aliados árabes y europeos para DERROCAR AL GOBIERNO SIRIO de Bashar Al Assad. Y el ESTADO ISLÁMICO y Al Qaeda (entrenados por la CIA y el Pentágono) y el mosaico de GRUPOS TERRORISTAS (entrenados por la CIA y el Pentágono) que destruyen y asesinan en Siria son parte del MISMO PLAN. Responden a un mismo PATRÓN operativo, simulando actuar en trincheras diferentes.
Un plan MAQUIAVÉLICO con distintas facetas, que a veces chocan falsamente una con otra. La declaración impune del portavoz del Pentágono admitiendo que EEUU tiene a los terroristas BAJO SU CONTROL revela, solo en PARTE la VERDADERA REALIDAD que los analistas de la contrainformación vienen revelando con detalles desde que comenzara la INVASIÓN TERRORISTA a Siria. Mientras la prensa internacional del sistema solo "informa" la VERSIÓN OFICIAL de EEUU y sus aliados imperiales de la OTAN.
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